Especificaciones y análisis del Hyundai Terracan
Potencia
150CV
Par
333Nm
Consumo
9.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
14.8s
Vel. Máx.
168km/h
Peso
2043kg
Precio
31,800€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 4v
AWD
5 / 5 puertas
1180 L
75 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Hyundai Terracan 2.9 CRDi Full Aut. · 150 CV (2003-2004)
Descripción general
El Hyundai Terracan de 2001 irrumpió en el mercado como una declaración de intenciones. No era un SUV más, era un auténtico todoterreno nacido para conquistar cualquier camino, un gigante coreano que ofrecía una robustez y capacidad inmensas a un precio que desafiaba a los titanes establecidos. Sentir su presencia era entender que la aventura estaba a punto de comenzar.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Terracan es una experiencia visceral. El motor diésel de 2.9 litros y 150 caballos empuja con una fuerza tranquila pero imparable, un torrente de par que te hace sentir invencible. No busca la velocidad explosiva, sino la capacidad de superar cualquier obstáculo con una calma imponente. La suspensión, pensada para el campo, te aísla de las irregularidades del terreno, transmitiendo una sensación de seguridad y dominio absolutos, como si pilotaras una fortaleza rodante.
Diseño y estética
Su diseño es un reflejo honesto de su propósito. Líneas rectas, una carrocería musculosa y una altura imponente definen una silueta que no pide permiso, simplemente ocupa su espacio. Con sus 4,71 metros de largo, el Terracan es una máquina funcional y sin artificios, donde cada panel y cada ángulo gritan durabilidad y capacidad. Es la belleza de lo práctico, un vehículo que envejece con la dignidad de una herramienta bien hecha.
Tecnología y características
En su corazón tecnológico latía un avanzado motor 2.9 CRDi con inyección directa por conducto común, una mecánica que le otorgaba fuerza y unos consumos razonables para su época. Su sistema de tracción total conectable con reductora, gestionado a través de una caja de cambios automática, era el cerebro de sus proezas fuera del asfalto. Aunque hoy su equipamiento nos parezca sencillo, en su momento representaba una apuesta sólida por la fiabilidad mecánica y la eficacia todoterreno.
Competencia
El Terracan no estaba solo en la batalla por la montaña. Se enfrentó con valentía a leyendas como el Mitsubishi Montero, el Toyota Land Cruiser o el Nissan Patrol. Sin embargo, su gran baza era ofrecer una experiencia todoterreno muy similar, con una fiabilidad contrastada y un espacio generoso, pero con una etiqueta de precio que lo convertía en la elección inteligente para muchas familias aventureras.
Conclusión
El Hyundai Terracan es más que un coche; es un compañero de fatigas, una máquina leal construida en una era donde los todoterrenos eran herramientas y no meros objetos de estilo. Representa la libertad de abandonar el asfalto sin miedo, la confianza en una mecánica robusta y la certeza de que, sin importar el destino, llegarás. Un clásico inolvidable para quienes el viaje es tan importante como el destino.




