Especificaciones y análisis del Hyundai Veloster
Potencia
140CV
Par
167Nm
Consumo
6.4l/100
Emisiones
145g/km
0-100 km/h
10.3s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
1295kg
Precio
23,033€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
4 / 4 puertas
320 L
50 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Hyundai Veloster 1.6 GDi 140 CV Sport DCT (2012-2015)
Descripción general
El Hyundai Veloster no es un coche cualquiera; es una declaración de intenciones sobre ruedas. Nacido en 2011, rompió moldes con una propuesta audaz y única: un coupé deportivo que se atrevía a desafiar lo convencional con su revolucionaria configuración de tres puertas asimétricas. Es un vehículo para quienes no temen ser diferentes y buscan una conexión emocional con su máquina.
Experiencia de conducción
Al volante, el Veloster transmite una agilidad juguetona. Su motor 1.6 GDi de 140 CV, acoplado a la rápida transmisión de doble embrague DCT, ofrece una respuesta enérgica y vivaz, aunque sin llegar a ser explosiva. No es un deportivo puro, pero su chasis bien puesto a punto y su dirección precisa invitan a disfrutar de cada curva, creando una sinfonía de sensaciones que te conecta con el asfalto y te saca una sonrisa en cada trayecto.
Diseño y estética
Aquí es donde el Veloster se convierte en una obra de arte. Su silueta afilada, sus pasos de rueda musculosos y su mirada agresiva gritan deportividad. Pero la verdadera genialidad reside en su asimetría: una gran puerta para el conductor y dos puertas convencionales en el lado del pasajero. Es un diseño que fusiona la estética de un coupé con una practicidad inesperada, una solución tan inteligente como emocional que sigue girando cabezas a su paso.
Tecnología y características
Para su época, el Veloster estaba bien equipado tecnológicamente. El corazón de su modernidad era la caja de cambios DCT de 6 velocidades, que proporcionaba cambios rápidos y eficientes, elevando la experiencia de conducción. A esto se sumaba un sistema de infoentretenimiento centralizado y un equipamiento completo que demostraba el salto de calidad y la ambición de Hyundai por ofrecer más que solo un diseño atrevido.
Competencia
El Veloster entró en un ring muy competido, enfrentándose a iconos del estilo como el Volkswagen Scirocco o el Renault Mégane Coupé. Mientras sus rivales apostaban por la fórmula tradicional del coupé de tres puertas, el Hyundai jugaba su propia partida, ofreciendo un extra de funcionalidad con su puerta trasera sin sacrificar un ápice de su arrolladora personalidad. Era la alternativa exótica y valiente.
Conclusión
El Hyundai Veloster es mucho más que un simple medio de transporte; es una experiencia, una elección pasional. Es el coche perfecto para el conductor que prioriza el diseño, la originalidad y la diversión por encima de las prestaciones puras. Conducir un Veloster es celebrar la individualidad, es poseer una pieza de diseño automotriz que se atrevió a ser diferente y triunfó en su audacia.




