Especificaciones y análisis del Hyundai Veloster
Potencia
140CV
Par
167Nm
Consumo
6.4l/100
Emisiones
145g/km
0-100 km/h
10.3s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
1295kg
Precio
23,645€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
4 / 4 puertas
320 L
50 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Hyundai Veloster 1.6 GDi 140 CV DCT Tecno (2015-2017)
Descripción general
El Hyundai Veloster no es un coche, es una declaración de intenciones. Nacido en 2011, este coupé rompió todos los esquemas con una propuesta audaz y casi rebelde: un diseño asimétrico con una puerta en el lado del conductor y dos en el del pasajero. Es un vehículo que te elige tanto como tú a él, una oda a la individualidad en un mar de uniformidad.
Experiencia de conducción
Al volante, el Veloster te envuelve en una atmósfera especial. Su motor 1.6 GDi de 140 CV, acoplado a la caja de cambios de doble embrague DCT, ofrece una respuesta suave y progresiva, más enfocada en un viaje placentero que en una explosión de adrenalina. No es el más rápido de su clase, pero la sensación de agilidad que transmite su chasis y la conexión con la carretera te hacen sentir que conduces algo único. Es un coche que se disfruta en cada curva, no por su velocidad punta, sino por el estilo y la personalidad que derrocha.
Diseño y estética
Aquí es donde el Veloster se convierte en una obra de arte. Su silueta es una provocación visual, con líneas musculosas, una trasera imponente con escape central y, por supuesto, su revolucionaria configuración de puertas 2+1. Es un imán para las miradas, un coche que genera conversación y despierta emociones. Por dentro, la cabina te acoge con un diseño futurista para su época, centrado en el conductor y con detalles que gritan deportividad y originalidad.
Tecnología y características
En su acabado Tecno, el Veloster estaba a la vanguardia de su tiempo. La pantalla táctil central era el corazón de un sistema de infoentretenimiento completo, y la transmisión automática de doble embrague DCT representaba un salto tecnológico importante, ofreciendo cambios rápidos y eficientes. Aunque hoy sus sistemas puedan parecer sencillos, en su momento ofrecía un equipamiento generoso que hacía cada viaje más cómodo y conectado.
Competencia
El Veloster se enfrentó a rivales con fuerte personalidad como el Volkswagen Scirocco o el Renault Mégane Coupé. Mientras sus competidores apostaban por la tradición de los coupés de tres puertas, el Hyundai jugó una carta completamente diferente: la de la originalidad y la practicidad asimétrica. Su lucha no era por ser el más potente, sino por ser el más inolvidable y diferente del segmento.
Conclusión
El Hyundai Veloster es una compra puramente emocional. Es un coche para quien valora el diseño, la audacia y el placer de conducir algo que rompe con lo establecido. No es perfecto, su rendimiento es más modesto de lo que su apariencia sugiere, pero su encanto es innegable. Es un futuro clásico, un testimonio de que Hyundai se atrevió a soñar y a crear un coche con alma que, aún hoy, sigue girando cabezas y despertando sonrisas.




