Especificaciones y análisis del Hyundai Veloster
Potencia
186CV
Par
265Nm
Consumo
7.7l/100
Emisiones
174g/km
0-100 km/h
8.1s
Vel. Máx.
214km/h
Peso
1370kg
Precio
26,887€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
4 / 4 puertas
320 L
50 L
137 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Hyundai Veloster 1.6 TDGI 186 CV Aut. (2012-2013)
Descripción general
El Hyundai Veloster 1.6 TDGI no es un coche, es una declaración de intenciones. En un mundo de diseños conservadores, Hyundai se atrevió a romper el molde con un coupé asimétrico que fusiona la estética deportiva con una solución práctica e inesperada. Con su motor turbo de 186 CV, prometía no solo girar cabezas, sino también ofrecer emociones fuertes al volante, convirtiéndose en un icono instantáneo para quienes buscan diferenciarse.
Experiencia de conducción
Ponerse a los mandos del Veloster Turbo es sentir una energía contagiosa. El motor de 186 CV empuja con ganas desde bajas vueltas, regalando una aceleración vivaz que dibuja una sonrisa en cada semáforo. La transmisión automática de convertidor de par suaviza la conducción diaria, aunque le resta un punto de picante en conducción deportiva. Su chasis se siente ágil y dispuesto a entrar en curvas, transmitiendo una sensación de control y diversión que lo convierte en un compañero ideal para escapar de la rutina, un deportivo para el día a día que emociona sin llegar a ser radical.
Diseño y estética
El diseño es el alma del Veloster. Es una escultura en movimiento que desafía lo convencional con su configuración de tres puertas laterales: una para el conductor y dos en el lado del pasajero. Esta genialidad no solo le da una identidad única, sino que aporta una practicidad impensable en un coupé. Sus líneas musculosas, la agresiva calandra y la doble salida de escape central gritan deportividad. Es un coche que no pide permiso, simplemente llega y se convierte en el centro de todas las miradas, generando una conexión emocional inmediata.
Tecnología y características
Para su época, el Veloster ofrecía un equipamiento tecnológico que te hacía sentir en un coche moderno y completo. La pantalla táctil central se convertía en el núcleo del entretenimiento y la navegación, mientras que el acceso y arranque sin llave aportaban esa dosis de comodidad que se agradece en la rutina. Aunque no cuenta con los asistentes de conducción actuales, su dotación era generosa y estaba pensada para hacer cada viaje más placentero y conectado, complementando a la perfección su carácter vanguardista.
Competencia
En el competitivo ring de los coupés compactos, el Veloster Turbo se enfrentó a titanes como el Volkswagen Scirocco, con su elegancia alemana y su impecable comportamiento, y el Renault Mégane Coupé, que jugaba la carta del diseño pasional y un chasis muy eficaz. Frente a ellos, el Hyundai no solo competía en prestaciones, sino que ofrecía un argumento irresistible y único: su audaz diseño asimétrico y una personalidad arrolladora que lo convertían en la elección del corazón para el conductor inconformista.
Conclusión
El Hyundai Veloster Turbo es mucho más que un simple medio de transporte; es una experiencia, una elección valiente. Representa el equilibrio perfecto entre un diseño que rompe esquemas, la practicidad de su tercera puerta y un rendimiento mecánico que garantiza diversión. No es el deportivo más puro, pero su carisma es innegable. Es un coche que se compra con el corazón, un fiel reflejo de una personalidad audaz que perdura en el tiempo y sigue despertando pasiones.




