Especificaciones y análisis del Infiniti FX
Potencia
238CV
Par
550Nm
Consumo
9l/100
Emisiones
238g/km
0-100 km/h
8.3s
Vel. Máx.
212km/h
Peso
2225kg
Precio
66,330€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 7v
AWD
5 / 5 puertas
410 L
90 L
175 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Infiniti FX30d S · 238 CV (2011-2012)
Descripción general
El Infiniti FX30d S no es un SUV cualquiera; es una declaración de intenciones sobre ruedas. En una época dominada por diseños conservadores, Infiniti se atrevió a lanzar una bestia que fusiona la musculatura de un todocamino con el alma de un deportivo, todo ello impulsado por un contundente corazón diésel V6. Es un coche que no pide permiso, simplemente impone su presencia.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del FX30d S es sentir una oleada de poderío. Los 550 Nm de par motor te pegan al asiento desde muy bajas vueltas, ofreciendo una aceleración lineal y vigorosa que enmascara sus más de dos toneladas de peso. La tracción total y la caja automática de 7 velocidades trabajan en armonía para ofrecer una conducción segura y aplomada, mientras que la suspensión deportiva y las enormes llantas de 21 pulgadas transmiten cada matiz del asfalto. No es el más cómodo, pero sí uno de los más gratificantes y emocionantes de conducir en su categoría, un auténtico devorador de kilómetros con un carácter inconfundible.
Diseño y estética
Su diseño es su firma, una obra de arte provocadora y sensual. El larguísimo capó, la cabina retrasada y una zaga que cae con la elegancia de un coupé crean una silueta que sigue girando cabezas. Cada línea fluye con una tensión muscular, desde la agresiva parrilla hasta los abultados pasos de rueda que albergan llantas gigantescas. Por dentro, el lujo es palpable, con materiales de alta calidad y un ambiente que te envuelve. Sin embargo, esta oda al estilo sacrifica parte de la practicidad, con un maletero de 410 litros algo justo para su tamaño.
Tecnología y características
Para su tiempo, el FX30d S era un escaparate tecnológico. Más allá de su sofisticado motor V6 diésel, equipaba un sistema de tracción total inteligente (AWD) que priorizaba el eje trasero para un tacto más deportivo. La suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes y la dirección asistida con asistencia variable según la velocidad eran elementos dignos de un deportivo de alta gama. El equipamiento de confort y entretenimiento era completo, aunque hoy su interfaz pueda sentirse un paso por detrás de los sistemas actuales.
Competencia
En el exclusivo club de los SUV deportivos y de lujo, el Infiniti FX30d S se medía con titanes como el BMW X6, el pionero del concepto SUV coupé, y el Porsche Cayenne Diesel, que demostró que un todocamino podía llevar el escudo de Stuttgart con honor. También competía con el Mercedes-Benz Clase M. Frente a ellos, el Infiniti ofrecía un diseño mucho más exótico y atrevido, una alternativa japonesa cargada de personalidad para quien buscaba diferenciarse de la hegemonía alemana.
Conclusión
El Infiniti FX30d S es una compra puramente emocional. Es un vehículo para quien valora la estética y las sensaciones por encima de la máxima funcionalidad. Su combinación de diseño espectacular, un motor diésel potente y lleno de par, y un comportamiento dinámico notable lo convierten en una pieza única. Es la elección perfecta para el conductor que no quiere uno más, sino que busca un coche con alma, carácter y una presencia imponente que desafía el paso del tiempo.




