Especificaciones y análisis del Infiniti QX50
Potencia
320CV
Par
360Nm
Consumo
11.3l/100
Emisiones
265g/km
0-100 km/h
6.4s
Vel. Máx.
240km/h
Peso
1951kg
Precio
62,840€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 7v
AWD
5 / 5 puertas
340 L
80 L
235 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Infiniti QX50 3.7 GT · 320 CV (2014-2016)
Descripción general
El Infiniti QX50 de 2014 no es un SUV cualquiera; es una declaración de intenciones. En un mundo que empezaba a obsesionarse con el downsizing, Infiniti apostó por un corazón puro y poderoso: un V6 atmosférico que late con una fuerza descomunal, envuelto en una carrocería que fusiona la elegancia de una berlina con la robustez de un crossover. Es un coche para quien busca sentir la carretera, no solo transitarla.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del QX50 es una experiencia visceral. Los 320 caballos de su motor 3.7 V6 empujan con una contundencia adictiva, acompañados de un sonido embriagador que te recuerda por qué amas conducir. La aceleración de 0 a 100 km/h en 6.4 segundos te pega al asiento, mientras la tracción total AWD y la precisa dirección hidráulica te transmiten una confianza absoluta en cada curva. Es una máquina que combina la fuerza bruta con una finura inesperada.
Diseño y estética
Su diseño es una oda a las curvas fluidas y musculosas, un estilo atemporal que se aleja de las aristas agresivas de sus rivales. Por dentro, te recibe un ambiente de lujo clásico, con materiales de alta calidad y un ajuste impecable que te hace sentir en un refugio de confort. Aunque su espacio interior y un maletero de 340 litros no son los más generosos del segmento, su atmósfera exclusiva lo compensa con creces.
Tecnología y características
Equipado con un sistema de infoentretenimiento completo para su época y una suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, el QX50 ofrecía un equilibrio soberbio entre confort y deportividad. La tecnología se centraba en mejorar la experiencia de conducción, como su dirección asistida sensible a la velocidad, más que en abrumar con pantallas y gadgets. Es tecnología con un propósito claro: conectar al conductor con el asfalto.
Competencia
En el competitivo ring de los SUV premium, el Infiniti QX50 se enfrentó a titanes alemanes como el Audi Q5, el BMW X3 y el Mercedes-Benz GLK. Mientras sus rivales apostaban por la eficiencia y la tecnología digital, el QX50 ofrecía un alma diferente, más analógica y pasional, compitiendo también con la fiabilidad y el confort del Lexus RX.
Conclusión
El Infiniti QX50 es un coche para el corazón. Una elección para puristas que valoran un motor atmosférico de gran cilindrada, un comportamiento dinámico excepcional y una exclusividad que no se encuentra fácilmente. No es el más práctico ni el más moderno, pero las sensaciones que transmite y el placer que regala en cada kilómetro lo convierten en una joya única, un rebelde con causa en la era del turbo.




