Especificaciones y análisis del Jaguar X-Type
Potencia
196CV
Par
241Nm
Consumo
10.3l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
8.9s
Vel. Máx.
220km/h
Peso
1595kg
Precio
42,240€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
AWD
5 / 4 puertas
452 L
62 L
144 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Jaguar X-Type 2.5 V6 Sport Aut. · 196 CV (2001-2005)
Descripción general
El Jaguar X-Type de 2001 fue la audaz apuesta de la marca británica para conquistar el segmento de las berlinas compactas de lujo. Un coche nacido con el alma de un Jaguar clásico, pero con la misión de llegar a un nuevo público, encapsulando la elegancia y el prestigio de la firma en un formato más accesible y dinámico.
Experiencia de conducción
Conducir el X-Type 2.5 V6 es una experiencia que acaricia los sentidos. El ronroneo suave y melódico de sus seis cilindros entrega 196 caballos con una progresividad exquisita, mientras la tracción total permanente te ancla al asfalto con una seguridad imperturbable. La transmisión automática de cinco velocidades fluye sin esfuerzo, convirtiendo cada viaje en un paseo sereno y distinguido, un recordatorio constante de que estás al volante de algo especial.
Diseño y estética
Su diseño es pura nostalgia y elegancia británica. La silueta, con sus faros redondos dobles y su parrilla cromada, evoca a sus hermanos mayores, creando una conexión instantánea con el linaje de Jaguar. Por dentro, te abraza un ambiente de club inglés, con inserciones de madera y una tapicería cuidada que te aísla del mundo exterior, ofreciendo un santuario de confort y tradición.
Tecnología y características
Para su época, el X-Type ofrecía una tecnología notable, centrada en la seguridad y el confort de marcha. Su mayor proeza era el sistema de tracción a las cuatro ruedas, que garantizaba un comportamiento noble en cualquier circunstancia. El motor V6 de aluminio y la dirección sensible a la velocidad eran también testimonio de su ingeniería avanzada, aunque hoy su enfoque se siente más analógico y puro.
Competencia
El X-Type se enfrentó a una competencia formidable, la realeza alemana del momento. Su campo de batalla lo compartía con el BMW Serie 3, el Mercedes-Benz Clase C y el Audi A4. Frente a la eficiencia y la perfección teutona, el Jaguar oponía su carácter inconfundible, su diseño atemporal y un alma indiscutiblemente británica.
Conclusión
El Jaguar X-Type es más que una simple berlina; es una declaración de intenciones, un coche para quien valora el estilo, la herencia y el placer de conducir por encima de las cifras. Aunque su base compartida con Ford generó controversia, su encanto es innegable. Es una joya accesible que ofrece la experiencia de poseer un Jaguar, con todo el carisma y la emoción que ello conlleva.




