Jaguar XJ6 3.0 V6 Classic · 238 CV (2003-2005)

2003
Gasolina
RWD
Automático 6v
Jaguar XJ - Vista 1
Jaguar XJ - Vista 2
Jaguar XJ - Vista 3
Jaguar XJ - Vista 4

Especificaciones y análisis del Jaguar XJ

Potencia

238CV

Par

293Nm

Consumo

10.5l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

8.1s

Vel. Máx.

233km/h

Peso

1545kg

Precio

69,000

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

470 L

Depósito

85 L

Potencia

175 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima238 CV / 175 kW
Par máximo293 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito85 L
Maletero470 L

Análisis detallado del Jaguar XJ6 3.0 V6 Classic · 238 CV (2003-2005)

Descripción general

El Jaguar XJ de 2003, con su código interno X350, representó un salto cuántico para la marca británica. Fue una audaz declaración de intenciones, combinando por primera vez una carrocería y un chasis monocasco fabricados íntegramente en aluminio con el diseño clásico que enamoró a generaciones. Este XJ6, con su refinado motor V6 de 3.0 litros, se presentaba como la puerta de entrada a un mundo de lujo, confort y una herencia automovilística inigualable, un felino moderno con el alma de siempre.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del XJ6 es una experiencia que acaricia los sentidos. El motor V6 susurra al arrancar y entrega su potencia de 238 CV con una suavidad exquisita, perfectamente acompasado por una transmisión automática de seis velocidades que parece leer la mente. Lo más sorprendente es su agilidad; gracias a su ligereza, se siente mucho más pequeño y dinámico de lo que sus cinco metros de longitud sugieren. Flota sobre el asfalto con una serenidad imperial gracias a su suspensión neumática, aislándote del mundo exterior en una burbuja de paz y refinamiento. No es un deportivo, es una alfombra mágica que devora kilómetros sin esfuerzo, haciendo de cada viaje una ocasión especial.

Diseño y estética

Su estampa es inconfundiblemente Jaguar, una reinterpretación magistral de la silueta clásica del XJ. Los cuatro faros redondos, el capó largo y la línea de cintura baja le confieren una elegancia atemporal que intimida sin ser agresiva. Es una escultura en movimiento. Al abrir la puerta, te recibe un santuario de cuero y madera de nogal, un ambiente que evoca los clubes de caballeros más exclusivos de Londres. La calidad de los materiales y el esmero en cada detalle crean una atmósfera cálida y lujosa que los coches modernos, con sus frías pantallas, simplemente no pueden replicar.

Tecnología y características

La verdadera revolución de este XJ se esconde bajo su piel. Fue la primera berlina de su segmento en utilizar una estructura monocasco de aluminio, una proeza de ingeniería que le permitía ser cientos de kilos más ligero que sus rivales directos. Esta ligereza no solo mejoraba las prestaciones y el consumo, sino también su comportamiento dinámico. Además, equipaba de serie la suspensión neumática adaptativa CATS, que ajustaba constantemente la firmeza para ofrecer un equilibrio sublime entre un confort absoluto y un control preciso en curva. Era tecnología punta al servicio del placer de conducir.

Competencia

En su época, el Jaguar XJ se enfrentó a los titanes alemanes: el Mercedes-Benz Clase S, el BMW Serie 7 y el Audi A8. Mientras que el BMW apostaba por un diseño rupturista y una tecnología abrumadora, y el Mercedes era el referente en confort señorial, el Jaguar ofrecía algo diferente. Era la alternativa con alma, el coche para quien valoraba el carácter, la elegancia y una conexión emocional por encima de la fría perfección germánica. Su rival más directo tecnológicamente era el Audi A8, que también empleaba aluminio, pero el felino británico siempre jugó en su propia liga de estilo y distinción.

Conclusión

El Jaguar XJ6 3.0 V6 es mucho más que una simple berlina de lujo de principios de siglo. Es una obra de arte rodante, un coche que apela directamente al corazón. Representa la culminación de una era, donde la elegancia, la artesanía y el confort de marcha eran los pilares fundamentales del lujo. Aunque su sistema de infoentretenimiento nos recuerde su edad, su chasis de aluminio, su conducción sublime y su belleza atemporal lo convierten en un clásico moderno profundamente deseable. Es un coche que no solo te transporta, sino que te transforma, haciendo que cada kilómetro se sienta como un privilegio.