Jaguar XJ 3.0 S/C Premium Luxury 340 CV AWD (2012-2015)

2010
Gasolina
AWD
Automático 8v
Jaguar XJ - Vista 1
Jaguar XJ - Vista 2
Jaguar XJ - Vista 3
Jaguar XJ - Vista 4

Especificaciones y análisis del Jaguar XJ

Potencia

340CV

Par

450Nm

Consumo

9.9l/100

Emisiones

234g/km

0-100 km/h

6.4s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1870kg

Precio

105,310

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 8v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

520 L

Depósito

82 L

Potencia

250 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima340 CV / 250 kW
Par máximo450 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 8v

Capacidades

Depósito82 L
Maletero520 L

Análisis detallado del Jaguar XJ 3.0 S/C Premium Luxury 340 CV AWD (2012-2015)

Descripción general

El Jaguar XJ de esta generación representa la culminación del lujo y la deportividad británica, una berlina de representación que se atrevió a romper con el clasicismo para ofrecer una visión moderna y audaz. Con su potente motor V6 sobrealimentado de 340 caballos y la seguridad de la tracción total, este XJ no es solo un coche, es una declaración de intenciones, un santuario de opulencia y poder que te envuelve desde el primer instante.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del XJ es una experiencia visceral. El motor V6 ruge con una melodía refinada pero amenazante al pisar el acelerador, empujándote contra el asiento con una fuerza contundente y lineal. La aceleración es adictiva, un torrente de potencia que la tracción total gestiona con una eficacia soberbia, transmitiendo una sensación de control y aplomo absolutos. A pesar de su tamaño, se siente ágil, casi como un felino listo para saltar. Es un coche que te aísla del mundo en un confort supremo, pero que te conecta directamente con la carretera y la emoción de conducir.

Diseño y estética

Su diseño es pura seducción. La silueta es larga, baja y dramática, con una caída de techo que coquetea con el estilo de un coupé y una zaga inconfundible con sus pilotos verticales que evocan las garras de un jaguar. Es una escultura en movimiento que irradia elegancia y agresividad a partes iguales. Por dentro, el espectáculo continúa. El habitáculo es una obra de artesanía, donde el cuero, la madera y el metal pulido se combinan para crear una atmósfera de club inglés de lujo. El selector de marchas circular que emerge al arrancar y el cuadro de instrumentos digital son detalles que te hacen sentir en el futuro del lujo.

Tecnología y características

Para su época, el XJ estaba a la vanguardia. Fue uno de los pioneros en adoptar un cuadro de instrumentos completamente digital, una pantalla configurable que aportaba un toque de modernidad innegable. El sistema de infoentretenimiento central, aunque no tan rápido como los actuales, gestionaba las funciones principales del vehículo. Sin embargo, la verdadera joya tecnológica es su chasis de aluminio, que le otorga ligereza y rigidez, y su sofisticado sistema de tracción total AWD que, combinado con la caja de cambios automática de 8 velocidades, garantiza un rendimiento excepcional en cualquier circunstancia.

Competencia

En el olimpo de las grandes berlinas, el Jaguar XJ se enfrentó a titanes como el Mercedes-Benz Clase S, el BMW Serie 7 y el Audi A8. Mientras sus rivales alemanes apostaban por la perfección tecnológica y una sobriedad casi clínica, el XJ jugaba la carta de la pasión y el carácter. Era la alternativa para quien buscaba no solo un medio de transporte lujoso, sino una experiencia de conducción con alma, un diseño que girase cabezas y una personalidad inconfundiblemente británica.

Conclusión

El Jaguar XJ 3.0 S/C AWD es mucho más que un coche de lujo; es una obra de arte rodante que apela directamente a las emociones. Combina de manera magistral un rendimiento embriagador con un confort soberbio y un diseño que enamora. No es la elección más racional ni la más espaciosa de su segmento, pero sí es, sin duda, una de las más carismáticas y especiales. Es un coche para ser conducido y disfrutado, un clásico moderno que deja una huella imborrable en quien tiene el privilegio de poseerlo.