Especificaciones y análisis del KIA Carnival
Potencia
145CV
Par
310Nm
Consumo
8.2l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
15.2s
Vel. Máx.
168km/h
Peso
2090kg
Precio
26,696€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
7 / 5 puertas
1059 L
75 L
106.3 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del KIA Carnival 2.9 CRDI EX 7 plazas · 145 CV (2001-2006)
Descripción general
El KIA Carnival de 2001 irrumpió en el mercado como una promesa de espacio y libertad para las familias numerosas. En una época donde los monovolúmenes eran los reyes de la carretera, este gigante coreano ofrecía una solución honesta y asequible, un vehículo concebido no para impresionar, sino para servir fielmente en el día a día y en las grandes aventuras familiares.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Carnival es una experiencia de pura funcionalidad. Su motor diésel 2.9 CRDI de 145 caballos no busca récords de aceleración, sino mover con solvencia sus más de dos toneladas de peso gracias a un par motor generoso desde bajas vueltas. La conducción es tranquila y confortable, ideal para largos viajes por autopista donde la suspensión filtra bien las irregularidades. En curvas, su tamaño y peso se hacen notar, invitando a una conducción sosegada y anticipada. Es el sonido de un motor robusto y la sensación de dominar la carretera desde una posición elevada lo que define su carácter.
Diseño y estética
El diseño del KIA Carnival es un canto a la practicidad. Sus formas, casi cúbicas y sin adornos superfluos, están al servicio de un objetivo claro: maximizar el espacio interior. Con casi cinco metros de largo y puertas traseras correderas, el acceso a su cavernoso habitáculo de siete plazas reales es extraordinariamente cómodo. Por dentro, los materiales son sencillos y duraderos, pensados para resistir el trato exigente de una familia. No enamora por su belleza, sino por su inteligencia funcional y su imponente presencia.
Tecnología y características
Tecnológicamente, el Carnival era un coche de su tiempo. Su mayor avance era el motor de inyección directa por conducto común, que le proporcionaba un rendimiento y consumo razonables para su envergadura. El equipamiento de confort cumplía con lo esencial, pero en seguridad se notaba su posicionamiento económico, con un sistema de frenos sencillo de discos delanteros y tambores traseros y la ausencia de las ayudas electrónicas que comenzaban a popularizarse. Era un vehículo de mecánica probada, donde la robustez primaba sobre la sofisticación digital.
Competencia
En el competitivo segmento de los grandes monovolúmenes, el Carnival se enfrentó a titanes como el Chrysler Voyager, el Renault Espace o el trío formado por el Peugeot 807, Citroën C8 y Fiat Ulysse. Mientras sus rivales europeos a menudo ofrecían más refinamiento y tecnología, el KIA Carnival jugaba su mejor carta: una relación imbatible entre espacio, versatilidad y precio. Era la compra inteligente para quien necesitaba siete plazas y un maletero gigantesco sin dejarse el presupuesto en ello.
Conclusión
El KIA Carnival de primera generación es más que un simple vehículo; es el recuerdo de viajes en familia, de asientos traseros llenos de risas y de un maletero capaz de engullir todo lo necesario para unas vacaciones. Fue un compañero leal y trabajador, un vehículo sin pretensiones que cumplió con creces su misión de transportar a los que más queremos. Su legado no está en la velocidad o el lujo, sino en los kilómetros de vida compartida que hizo posibles.




