Especificaciones y análisis del KIA Sportage
Potencia
136CV
Par
373Nm
Consumo
5.2l/100
Emisiones
139g/km
0-100 km/h
10.5s
Vel. Máx.
184km/h
Peso
1587kg
Precio
32,273€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
AWD
5 / 5 puertas
503 L
62 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del KIA Sportage 2.0 CRDi GT Line 4x4 100 kW (136 CV) · 136 CV (2016-2018)
Descripción general
El KIA Sportage de 2016, especialmente en su acabado GT Line, representó un salto cualitativo para la marca coreana. Se presentó como un SUV que no solo cumplía en practicidad y espacio, sino que también despertaba emociones con un diseño atrevido y un equipamiento completo, plantando cara sin complejos a sus rivales europeos.
Experiencia de conducción
Al volante, el Sportage transmite una sensación de solidez y confianza. Su motor diésel de 136 CV empuja con decisión desde bajas vueltas gracias a su generoso par, haciendo que los adelantamientos y las incorporaciones sean sencillos. La tracción 4x4 aporta un plus de seguridad en condiciones adversas, mientras que la suspensión, firme pero no incómoda, junto a las llantas de 19 pulgadas, le confiere un aplomo notable en carretera. No es un deportivo, pero se siente ágil y seguro en cada curva.
Diseño y estética
Su diseño fue un punto de inflexión. La imponente parrilla 'tiger-nose', los faros elevados y una silueta musculosa le otorgan una personalidad arrolladora que no pasa desapercibida. El acabado GT Line acentúa su carácter con detalles como las llantas de 19 pulgadas y un interior donde la calidad percibida dio un gran paso adelante, con un salpicadero orientado al conductor y materiales agradables al tacto que crean una atmósfera moderna y acogedora.
Tecnología y características
Para su época, el Sportage GT Line venía bien servido tecnológicamente. El sistema de infoentretenimiento con pantalla táctil, aunque no tan avanzado como los actuales, ofrecía navegación y conectividad de forma intuitiva. Incorporaba elementos de confort y seguridad como la cámara de visión trasera, sensores de aparcamiento y asistentes de conducción que hacían el día a día más fácil y seguro, demostrando que la tecnología no estaba reñida con un precio competitivo.
Competencia
En un segmento tan reñido como el de los SUV compactos, el Sportage se enfrentó a titanes como el Nissan Qashqai, líder indiscutible en ventas, su primo hermano el Hyundai Tucson, con el que compartía plataforma, el sobrio y eficaz Volkswagen Tiguan, y el dinámico Ford Kuga. Su estrategia fue clara: ofrecer un diseño más pasional y un equipamiento superior a un precio muy competitivo.
Conclusión
El KIA Sportage 2.0 CRDi GT Line de 2016 es una compra increíblemente inteligente y pasional. Ofrece un diseño que sigue viéndose actual, un interior espacioso y bien equipado, y un motor diésel solvente y fiable para largos viajes. Es el coche que demostró que se podía tener un SUV atractivo, práctico y con una relación calidad-precio excepcional, todo ello respaldado por la tranquilidad de una garantía extensa.




