Especificaciones y análisis del KIA Stinger
Potencia
245CV
Par
353Nm
Consumo
9.1l/100
Emisiones
207g/km
0-100 km/h
6.3s
Vel. Máx.
233km/h
Peso
1730kg
Precio
39,500€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 8v
RWD
5 / 5 puertas
406 L
60 L
180 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del KIA Stinger 2.0 T-GDI 180 kW (245 CV) Style · 245 CV (2018-2021)
Descripción general
El KIA Stinger irrumpió en el mercado como un trueno, una audaz declaración de intenciones de una marca que se atrevía a soñar en grande. No es solo un coche, es la materialización de la pasión por la conducción, un Gran Turismo diseñado para emocionar y desafiar el status quo de las berlinas deportivas europeas.
Experiencia de conducción
Al volante, el Stinger 2.0 T-GDI te envuelve en una experiencia gratificante. Sus 245 caballos, entregados con suavidad por el cambio automático de 8 velocidades, empujan con decisión desde bajas vueltas. La tracción trasera te conecta con el asfalto, permitiendo un juego sutil y adictivo en cada curva. Es un coche que se siente vivo, ágil y sorprendentemente equilibrado, invitándote a devorar kilómetros con una sonrisa constante.
Diseño y estética
Su silueta es pura seducción. Un capó largo y musculoso, una caída de techo tipo fastback que fluye hacia una zaga corta y potente, y la característica parrilla 'Tiger Nose' más agresiva que nunca. Cada línea del Stinger grita deportividad y elegancia, un diseño atemporal que roba miradas y demuestra que un KIA puede ser tan deseable como cualquier premium alemán.
Tecnología y características
A bordo, la tecnología acompaña la experiencia sin abrumar. El sistema de infoentretenimiento, aunque no el más vanguardista hoy en día, cumple su función con eficacia. Lo realmente destacable es el completo equipamiento de serie en el acabado Style, con ayudas a la conducción y elementos de confort que en sus rivales directos suponían un costoso extra, haciendo del Stinger una compra increíblemente inteligente.
Competencia
El Stinger se lanzó a la yugular de gigantes como el BMW Serie 4 Gran Coupé y el Audi A5 Sportback. Mientras los alemanes jugaban la carta del prestigio y la personalización infinita, el KIA contraatacaba con una propuesta honesta y arrolladora: un equipamiento cerrado y completísimo, una dinámica excitante y un precio que los ponía en jaque.
Conclusión
El KIA Stinger es mucho más que un coche; es un hito. Representa el coraje de una marca para crear un producto puramente emocional y pasional. Ofrece sensaciones de conducción auténticas, un diseño espectacular y un valor innegable. Quizás no tenga el emblema más cotizado, pero entrega alma y carácter a raudales, convirtiéndose en una de las berlinas más interesantes y gratificantes de su generación.




