Especificaciones y análisis del Lamborghini Gallardo
Potencia
499CV
Par
510Nm
Consumo
19.5l/100
Emisiones
450g/km
0-100 km/h
4.2s
Vel. Máx.
309km/h
Peso
1565kg
Precio
161,504€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
AWD
2 / 2 puertas
- L
90 L
367 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Lamborghini Gallardo · 499 CV (2004-2007)
Descripción general
El Lamborghini Gallardo irrumpió en 2005 como un terremoto en el mundo de los superdeportivos. Concebido bajo la tutela de Audi, este 'baby Lambo' tenía la misión de ser más accesible y usable que sus hermanos mayores, pero sin sacrificar un ápice del alma y la furia de Sant'Agata Bolognese. Su corazón, un V10 atmosférico, prometía una experiencia inolvidable.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Gallardo es dirigir una orquesta de furia mecánica. El aullido del V10 subiendo hasta las 7800 rpm es una droga adictiva que eriza la piel. La aceleración te aplasta contra el asiento, catapultándote a 100 km/h en 4.2 segundos, mientras la tracción total te da una confianza brutal para devorar curvas. Cada cambio con la palanca manual es un evento mecánico, una conexión pura y sin filtros entre hombre y máquina.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones. Cincelado con líneas afiladas y un perfil en forma de cuña, es puro ADN Lamborghini. Es bajo, ancho y agresivo, una escultura rodante que parece cortar el viento incluso estando parada. No es un coche, es un imán de miradas, un sueño de la infancia hecho metal que grita exclusividad y poder desde cada ángulo.
Tecnología y características
Aunque su alma es analógica, el Gallardo incorporaba tecnología avanzada para su época. Su chasis de aluminio 'space frame' le otorgaba ligereza y rigidez, mientras que el sistema de tracción integral permanente aseguraba un control excepcional. El motor V10, desarrollado con la ingeniería alemana, era una joya de potencia y fiabilidad relativa, un corazón tecnológico que latía con pasión italiana.
Competencia
En la arena de los superdeportivos de mediados de los 2000, su gran némesis era el Ferrari F430, una batalla épica entre dos filosofías italianas. También se enfrentaba al tecnológicamente avanzado Porsche 911 Turbo de la generación 997, que ofrecía una eficacia similar con un carácter muy diferente, y al elegante Aston Martin DB9.
Conclusión
El Gallardo no es solo un coche, es una leyenda que marcó un antes y un después para Lamborghini. Representa el equilibrio perfecto entre la brutalidad clásica de la marca y una usabilidad nunca antes vista. Es una experiencia visceral, un concierto de V10 que te transporta a otra dimensión. Un futuro clásico que captura la esencia pura de la conducción deportiva.




