Especificaciones y análisis del Lancia Delta
Potencia
120CV
Par
215Nm
Consumo
6.3l/100
Emisiones
146g/km
0-100 km/h
9.8s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1395kg
Precio
19,090€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
380 L
58 L
88 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Lancia Delta Argento 1.4 Turbojet 120 CV (2010-2011)
Descripción general
El Lancia Delta de 2008 representó el regreso de un nombre mítico, pero con una filosofía completamente renovada. Lejos de la brutalidad de su ancestro de rally, este Delta se presentó como una declaración de intenciones, una oda al diseño italiano, al confort y a la distinción en un segmento de compactos a menudo demasiado predecible. Era un coche para quien no solo quería ir de un punto a otro, sino hacerlo envuelto en una atmósfera de elegancia y exclusividad.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor 1.4 Turbojet de 120 CV se siente voluntarioso y lleno de vida. Gracias al turbo, ofrece una respuesta enérgica desde bajas vueltas que lo hace muy agradable en el día a día, con un empuje que sorprende para su cilindrada. No es un deportivo puro, pero su chasis prioriza un confort de marcha excepcional, filtrando las irregularidades con una suavidad propia de segmentos superiores. La caja de cambios manual de seis velocidades permite exprimir el motor con precisión, convirtiendo cada viaje en una experiencia placentera y relajada.
Diseño y estética
Aquí es donde el Delta se convierte en una obra de arte. Su carrocería es una escultura en movimiento, con una parrilla imponente que evoca la herencia de la marca, una línea de techo flotante y unos pilotos traseros LED que, incluso hoy, resultan modernos y espectaculares. Por dentro, el ambiente es igualmente especial. Materiales de alta calidad y un diseño de salpicadero envolvente y elegante creaban una cabina que te hacía sentir en un coche mucho más caro y exclusivo. Cada detalle estaba pensado para deleitar los sentidos.
Tecnología y características
Para su época, el Delta ofrecía un equipamiento tecnológico centrado en el bienestar a bordo. Contaba con elementos como el climatizador automático bizona, un sistema de sonido de alta calidad y la posibilidad de equipar faros bixenón adaptativos. Su dirección asistida eléctrica con función 'City' facilitaba enormemente las maniobras en ciudad. Aunque hoy sus sistemas puedan parecer sencillos, en su momento representaban un buen equilibrio entre funcionalidad y confort, poniendo la tecnología al servicio de una experiencia de conducción más serena.
Competencia
El Lancia Delta no competía directamente con los sobrios y eficaces Volkswagen Golf o Audi A3. Su batalla era diferente, una lucha por el corazón y la emoción. Se medía con aquellos que buscaban algo más, como el Alfa Romeo Giulietta, con quien compartía espíritu italiano, o incluso el Citroën DS4, que también apostaba por un diseño diferenciador. El Delta era la alternativa para el conductor que valoraba la estética y el confort por encima de la eficacia alemana o la deportividad más radical.
Conclusión
El Lancia Delta es más que un simple coche; es una declaración de estilo, un refugio de buen gusto en medio del tráfico. Es la elección perfecta para quien aprecia la belleza, el confort y la sensación de conducir algo único. A pesar de los años, su diseño sigue girando cabezas y su interior sigue siendo un lugar especial donde estar. No es el más rápido ni el más práctico, pero posee algo que muchos otros han perdido: alma. Un coche que se compra con el corazón y se disfruta con todos los sentidos.




