Especificaciones y análisis del Lancia Delta
Potencia
120CV
Par
300Nm
Consumo
4.6l/100
Emisiones
120g/km
0-100 km/h
10.7s
Vel. Máx.
194km/h
Peso
1485kg
Precio
24,640€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
380 L
58 L
88 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Lancia Delta Silver 1.6 Multijet 120 CV Selectronic (2011-2012)
Descripción general
El Lancia Delta de 2008 fue un audaz intento de resucitar un nombre legendario, transformándolo en un compacto premium que destilaba elegancia y distinción. No era un coche para todos, sino una declaración de intenciones para quienes buscaban escapar de la monotonía y abrazar el inconfundible estilo italiano.
Experiencia de conducción
Al volante, el Delta te envuelve en una atmósfera de confort y tranquilidad. Su motor 1.6 Multijet de 120 CV, asociado al cambio automático Selectronic, entrega la potencia de forma suave y progresiva, ideal para largos viajes. No busques una deportividad rabiosa; su alma es la de un gran turismo, priorizando un rodar refinado y un aislamiento que te hace sentir en una burbuja de serenidad.
Diseño y estética
Aquí es donde el Delta se convierte en una obra de arte. Su carrocería es una escultura en movimiento, con una parrilla imponente que evoca su herencia, una línea de techo flotante y unos pilotos traseros LED que son pura poesía visual. Por dentro, el ambiente es igualmente especial, con un diseño que huye de lo convencional para crear un espacio acogedor y lujoso.
Tecnología y características
Para su época, el Delta ofrecía una tecnología centrada en el confort. El motor Multijet era eficiente y refinado, y el cambio automático aportaba una comodidad de uso notable. Aunque no era un pionero en gadgets digitales, cumplía con creces ofreciendo un equipamiento completo que hacía cada viaje más placentero, demostrando que el lujo también reside en la simplicidad y el buen funcionamiento.
Competencia
El Delta se enfrentó a gigantes como el Volkswagen Golf y el Audi A3, pero su verdadera batalla era contra el Alfa Romeo Giulietta, con quien compartía el corazón italiano. Mientras los alemanes ofrecían una perfección predecible, el Delta jugaba la carta de la pasión y el diseño, posicionándose como una alternativa para conductores que valoran la exclusividad.
Conclusión
El Lancia Delta es más que un coche; es una experiencia emocional. Es una elección para el alma, para quien aprecia la belleza en los detalles y busca un refugio de elegancia en la carretera. Su diseño atemporal y su carácter único lo convierten en un futuro clásico, un testimonio rodante de que el automovilismo también puede ser arte.




