Especificaciones y análisis del Lancia Delta
Potencia
200CV
Par
320Nm
Consumo
7.8l/100
Emisiones
185g/km
0-100 km/h
7.4s
Vel. Máx.
230km/h
Peso
1505kg
Precio
27,790€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
380 L
58 L
147 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Lancia Delta Oro 1.8 Di TurboJet 200 CV (2009-2010)
Descripción general
El Lancia Delta de 2008 no es solo un coche, es la reencarnación de un mito. Lejos de la herencia de los rallies, este Delta nació para conquistar corazones con un lenguaje de diseño único, un confort de marcha soberbio y un alma italiana inconfundible. Se posicionó como una alternativa sofisticada y emocional en un segmento compacto dominado por la sobriedad alemana, una declaración de intenciones para quien busca diferenciarse.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor 1.8 Di TurboJet de 200 CV es pura seda y contundencia. La entrega de par desde muy bajas vueltas te pega al asiento con una suavidad inesperada, convirtiendo cada adelantamiento en un mero trámite. No busca la deportividad radical, sino la de un gran turismo rápido y sereno. La suspensión filtra las imperfecciones con maestría, priorizando el confort, mientras que la transmisión automática gestiona la potencia con eficacia, invitando a devorar kilómetros sin fatiga y con una sonrisa de satisfacción.
Diseño y estética
Su estética es su mayor argumento. El Lancia Delta es una escultura en movimiento, una obra de arte que fusiona audacia y elegancia. El frontal imponente con su parrilla icónica, la línea de techo flotante que culmina en un pilar C espectacular y los pilotos traseros LED verticales crean una silueta que, aún hoy, gira cabezas. Por dentro, el ambiente es igualmente especial, con materiales de calidad y un diseño envolvente que te hace sentir en un coche de una categoría superior.
Tecnología y características
Bajo su piel de alta costura, el Delta escondía tecnología avanzada para su época. El motor de inyección directa turboalimentada era un prodigio de eficiencia y rendimiento. Contaba con un chasis bien puesto a punto y podía equipar sistemas como la suspensión adaptativa, asistente de aparcamiento o un equipo de sonido de alta fidelidad. Era la perfecta simbiosis entre la tradición artesanal de Lancia y la innovación del grupo Fiat.
Competencia
En el campo de batalla de los compactos premium, el Delta se enfrentó a titanes como el Audi A3, el BMW Serie 1 y su primo, el Alfa Romeo Giulietta. Mientras los alemanes ofrecían perfección dinámica y una calidad percibida intachable, el Lancia jugaba la carta del diseño, la exclusividad y un confort superior. Era la elección para quien valoraba la belleza y la originalidad por encima del último segundo en un circuito.
Conclusión
El Lancia Delta es un coche incomprendido, una joya para entendidos. Es la antítesis del coche aburrido. Representa una forma de entender el automóvil donde el estilo, el placer de viajar y la personalidad lo son todo. No es el más práctico ni el más deportivo, pero ofrece una experiencia única y un carisma que sus rivales nunca pudieron igualar. Un futuro clásico que enamora por su audacia y su alma latina.




