Especificaciones y análisis del Lancia Delta
Potencia
190CV
Par
400Nm
Consumo
5.7l/100
Emisiones
149g/km
0-100 km/h
7.9s
Vel. Máx.
222km/h
Peso
1505kg
Precio
26,090€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
380 L
58 L
139.5 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Lancia Delta Oro 1.9 Multijet Twin Turbo DPF 190 CV (2008-2010)
Descripción general
El Lancia Delta de 2008 fue un intento audaz y apasionado de revivir un nombre legendario, una declaración de intenciones en un mercado dominado por la sobriedad. Esta versión, con su potente motor diésel 1.9 Twin Turbo de 190 CV, no era solo un coche, era una experiencia. Representaba la fusión del diseño italiano más exquisito con unas prestaciones sorprendentes, un vehículo para aquellos que buscaban distinguirse y sentir algo especial en cada trayecto, valorando el carácter y la belleza por encima de la convención.
Experiencia de conducción
Al volante, el corazón de este Delta late con una fuerza arrolladora. El motor 1.9 Multijet Twin Turbo es una joya de la ingeniería, entregando sus 400 Nm de par desde muy bajas vueltas con una contundencia que te pega al asiento. La respuesta es casi instantánea, convirtiendo cada adelantamiento en una maniobra sencilla y emocionante. No es un deportivo radical, su chasis prioriza un confort de marcha soberbio, filtrando las irregularidades con una elegancia que te hace sentir en un coche de categoría superior. Es un devorador de kilómetros nato, un gran turismo con el que viajar se convierte en un placer, combinando potencia, refinamiento y un consumo sorprendentemente contenido para su rendimiento.
Diseño y estética
El diseño es, sin duda, el alma del Lancia Delta. Es una escultura en movimiento, una obra de arte que se aleja de cualquier canon establecido. Su frontal, con la icónica calandra de Lancia, fluye hacia una línea lateral que culmina en un pilar C flotante y unas ópticas traseras LED que son pura vanguardia. No hay un ángulo que no enamore. Por dentro, esa sensación de exclusividad continúa. El habitáculo te abraza con materiales de alta calidad como el cuero y la Alcantara, y un salpicadero de diseño envolvente. El espacio es generoso y la luminosidad, especialmente con el techo panorámico GranLuce, crea una atmósfera de lujo y bienestar difícil de igualar en su segmento.
Tecnología y características
Para su época, el Delta estaba a la vanguardia tecnológica. Incorporaba sistemas avanzados como el 'Absolute Handling System', una evolución del control de estabilidad que actuaba sobre la dirección y los frenos para garantizar una seguridad activa superior. Algunas versiones contaban con suspensión adaptativa 'Reactive Suspension System' que ajustaba la dureza en tiempo real. El sistema de infoentretenimiento Blue&Me, desarrollado junto a Microsoft, ofrecía conectividad Bluetooth y comandos por voz, algo poco común en 2008. Todo ello, sumado a elementos como el climatizador bizona o el equipo de sonido Bose, reforzaba su posicionamiento como un compacto premium y sofisticado.
Competencia
El Lancia Delta se enfrentó a titanes consolidados en el segmento compacto premium. Sus rivales directos eran el Audi A3, el BMW Serie 1 y las versiones más equipadas del Volkswagen Golf. Mientras que los competidores alemanes ofrecían una dinámica de conducción más afilada y una percepción de calidad de construcción casi perfecta, el Delta contraatacaba con un arma irresistible: su diseño único y cautivador. Además, ofrecía un confort de marcha superior y un interior notablemente más espacioso y versátil. También competía con el Alfa Romeo Giulietta, con el que compartía plataforma, pero el Delta siempre mantuvo un carácter más elegante y señorial frente a la deportividad explícita de su primo.
Conclusión
El Lancia Delta 1.9 Twin Turbo es un coche que se elige con el corazón. Es una declaración de individualidad, un refugio contra la monotonía automovilística. Combina un diseño que corta la respiración con un motor pletórico y eficiente, creando una experiencia de conducción y posesión profundamente gratificante. Quizás no tenga la precisión milimétrica en curva de sus rivales alemanes, pero lo compensa con un carácter arrollador, un confort excepcional y la impagable sensación de conducir algo verdaderamente especial. Es un futuro clásico, el testamento de una era en la que Lancia todavía se atrevía a soñar en grande.




