Especificaciones y análisis del Lancia K
Potencia
136CV
Par
304Nm
Consumo
7.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10s
Vel. Máx.
202km/h
Peso
1510kg
Precio
32,034€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
525 L
70 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Lancia K 2.4 JTD LS · 136 CV (2000-2001)
Descripción general
El Lancia K representa la última gran berlina de representación de una marca con una herencia inigualable. En su versión 2.4 JTD, nos encontramos ante la culminación de un modelo que fusionaba la elegancia italiana con la tecnología diésel más avanzada de su tiempo, ofreciendo un corazón de cinco cilindros lleno de carácter y sofisticación para el viajero exigente.
Experiencia de conducción
Conducir el Lancia K 2.4 JTD es una experiencia que evoca viajes largos y serenos. Su motor de cinco cilindros no solo empuja con la contundencia de sus 304 Nm de par desde bajas vueltas, sino que emite un sonido único y adictivo, muy alejado del traqueteo diésel convencional. La suspensión, orientada al confort, filtra las irregularidades con maestría, creando una atmósfera de aislamiento y lujo. Su capacidad para alcanzar los 202 km/h transmite una sensación de poderío tranquilo y seguridad en cada adelantamiento.
Diseño y estética
El diseño del Lancia K es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas, fluidas y sin estridencias, crean una silueta imponente y distinguida, presidida por la calandra clásica de la marca. Por dentro, el espacio es el protagonista, con un habitáculo diseñado para mimar a sus cinco ocupantes y un maletero de 525 litros que habla de su vocación familiar y viajera. Es un coche que no necesita gritar su estatus, su clase se percibe en la armonía de sus proporciones.
Tecnología y características
El verdadero corazón tecnológico de este modelo es su motor 2.4 JTD. Fue uno de los pioneros en la tecnología common-rail, un sistema de inyección directa que transformó los motores diésel, aportando un refinamiento, una respuesta y una eficiencia impensables hasta entonces. Con 136 caballos y un turbo de geometría variable, ofrecía un rendimiento brillante. Su chasis, con suspensión McPherson en ambos ejes, buscaba el equilibrio perfecto entre confort de marcha y un comportamiento noble.
Competencia
En el selecto club de las berlinas ejecutivas de su época, el Lancia K se medía con titanes de la industria. Sus rivales directos eran el Alfa Romeo 166, con quien compartía plataforma pero no espíritu, y los inamovibles referentes alemanes como el BMW Serie 5, el Mercedes-Benz Clase E y el Audi A6. El Lancia ofrecía una alternativa basada en el estilo y el confort, un sabor diferente para quien no buscaba la deportividad germana.
Conclusión
El Lancia K 2.4 JTD es más que una simple berlina; es el testamento de una época en la que Lancia aún soñaba con competir en la cima. Es un coche para entendidos, una máquina de viajar que combina un motor diésel excepcional con un confort soberbio y un estilo inconfundiblemente italiano. Poseerlo es disfrutar de una forma diferente y más emocional de entender el lujo y la carretera.




