Especificaciones y análisis del Lancia Lybra
Potencia
131CV
Par
164Nm
Consumo
8.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.3s
Vel. Máx.
201km/h
Peso
1450kg
Precio
21,636€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
420 L
60 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Lancia Lybra 1.8 · 131 CV (1999-2001)
Descripción general
El Lancia Lybra de 1999 no era simplemente un coche; era una declaración de intenciones. En un mundo dominado por la sobriedad alemana, Lancia nos regaló una berlina con alma, un refugio de elegancia y confort italiano que buscaba reconquistar corazones a través de la distinción y el buen gusto.
Experiencia de conducción
Conducir el Lybra es una experiencia que envuelve los sentidos. Su motor 1.8 de 131 caballos no busca récords, sino entregar su potencia con una suavidad exquisita. La suspensión filtra las imperfecciones del asfalto con maestría, creando una atmósfera de serenidad en el habitáculo. Es un coche que invita a disfrutar del viaje, a sentir el placer de desplazarse en una burbuja de confort y refinamiento.
Diseño y estética
El diseño del Lybra es pura emoción y nostalgia. Sus faros redondos y su silueta fluida evocan la grandeza de los Lancia clásicos, creando una apariencia única. Pero es en su interior donde la magia realmente ocurre: materiales nobles como el Alcantara o la madera y una atención al detalle que te hacen sentir en un salón rodante. Es un diseño que no envejece, simplemente madura.
Tecnología y características
Para su época, el Lybra era un escaparate tecnológico. Su sistema de infoentretenimiento integrado con pantalla a color (ICS) era ciencia ficción para muchos de sus rivales. Contar con climatizador bizona o un sistema de sonido Bose opcional demostraba su vocación de berlina de lujo. La tecnología estaba enfocada en maximizar el bienestar y la comodidad de sus ocupantes.
Competencia
El Lybra se enfrentó a gigantes como el BMW Serie 3 E46 o el Audi A4, coches de una ingeniería y reputación impecables. También compitió con su primo pasional, el Alfa Romeo 156. Sin embargo, el Lancia jugaba en su propia liga: no era el más rápido, pero ofrecía un nivel de opulencia interior y un confort de marcha que pocos podían igualar.
Conclusión
El Lancia Lybra es más que una berlina de finales de los 90; es el canto del cisne de una marca que entendía el lujo de una manera diferente. Es un coche para entendidos, para quienes aprecian la belleza en los detalles y el confort como máxima expresión de la exclusividad. Un vehículo con un carácter y un alma que hoy en día son casi imposibles de encontrar.




