Lancia Musa 1.3 Multijet 95 CV Start&Stop DPF Oro DFN (2010-2012)

2008
Gasóleo
FWD
Automático 5v
Lancia Musa - Vista 1
Lancia Musa - Vista 2
Lancia Musa - Vista 3
Lancia Musa - Vista 4

Especificaciones y análisis del Lancia Musa

Potencia

95CV

Par

200Nm

Consumo

4.1l/100

Emisiones

109g/km

0-100 km/h

12.5s

Vel. Máx.

173km/h

Peso

1280kg

Precio

20,230

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

390 L

Depósito

47 L

Potencia

70 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima95 CV / 70 kW
Par máximo200 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito47 L
Maletero390 L

Análisis detallado del Lancia Musa 1.3 Multijet 95 CV Start&Stop DPF Oro DFN (2010-2012)

Descripción general

El Lancia Musa es la encarnación del estilo italiano en el segmento de los monovolúmenes compactos. No es solo un coche práctico, es una declaración de intenciones, un vehículo que busca combinar la versatilidad familiar con la elegancia y el refinamiento que siempre han caracterizado a Lancia. Este Musa, con su motor diésel eficiente, representa una opción inteligente y con alma para quienes huyen de lo convencional.

Experiencia de conducción

Al volante, el Musa te envuelve en una atmósfera de calma y confort. El motor 1.3 Multijet de 95 CV, aunque modesto en cifras, entrega su par de 200 Nm desde muy bajas vueltas, lo que se traduce en una agilidad sorprendente en el tráfico urbano. No busca la deportividad, sino la suavidad. La caja de cambios automática DFN prioriza la comodidad en los trayectos diarios, mientras que su bajísimo consumo de 4.1 litros a los cien te hace sentir que cuidas tanto de tu bolsillo como del entorno. Es un coche para disfrutar del viaje, sin prisas, sintiendo la calidad de su rodar y el aislamiento del exterior.

Diseño y estética

El diseño del Lancia Musa es su gran carta de presentación. Sus líneas fluidas y redondeadas, junto a una carrocería elevada y compacta, crean una silueta inconfundible y llena de encanto. Es un coche que parece más una pieza de diseño que una simple herramienta de transporte. Por dentro, esa sensación se amplifica con un habitáculo luminoso y espacioso, gracias a sus grandes superficies acristaladas. La instrumentación central es un rasgo distintivo que despeja la vista del conductor y crea un salpicadero simétrico y elegante, demostrando que la funcionalidad no tiene por qué estar reñida con la belleza.

Tecnología y características

Bajo su piel de diseño, el Musa esconde soluciones tecnológicas enfocadas en la eficiencia. El corazón del coche, el motor Multijet con sistema Start&Stop, era avanzado para su época, buscando minimizar el consumo y las emisiones en cada detención. La transmisión automática robotizada DFN, aunque con un carácter particular, fue una apuesta por automatizar la conducción en un segmento donde lo manual era la norma. La dirección con asistencia eléctrica y su chasis, derivado de una plataforma probada, garantizan un manejo sencillo y seguro, haciendo de la tecnología una aliada silenciosa para el confort diario.

Competencia

En un mercado poblado por opciones eminentemente prácticas como el Renault Modus, el Opel Meriva o su primo el Fiat Idea, el Lancia Musa jugaba en una liga diferente. No competía solo en litros de maletero o en espacio para las rodillas, sino en carácter y distinción. Se posicionaba como la alternativa para aquellos conductores que, necesitando un coche versátil, no querían renunciar a un toque de exclusividad y diseño italiano, convirtiéndose en el rival emocional de vehículos más racionales.

Conclusión

El Lancia Musa 1.3 Multijet es mucho más que un simple monovolumen pequeño; es una joya de la automoción italiana que supo aunar pragmatismo y pasión. Es la elección perfecta para quien valora la estética, el confort de marcha y un consumo ridículo por encima de las prestaciones puras. Un coche con una personalidad arrolladora que, aún hoy, gira cabezas y ofrece una experiencia de conducción serena y distinguida. Es, en definitiva, un capricho racional.