Especificaciones y análisis del Lancia Phedra
Potencia
136CV
Par
320Nm
Consumo
7.1l/100
Emisiones
188g/km
0-100 km/h
11.4s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1929kg
Precio
37,300€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
324 L
80 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Lancia Phedra 2.0 JTD 16V 136 CV Limited Edition (2006-2007)
Descripción general
El Lancia Phedra no es un monovolumen cualquiera; es la interpretación italiana del viaje en familia. Nacido de una colaboración europea, este vehículo se desmarca con un alma propia, prometiendo no solo espacio y funcionalidad, sino también una experiencia de conducción envuelta en elegancia y distinción. Es un coche para quienes entienden que el trayecto es tan importante como el destino.
Experiencia de conducción
Al volante, el Phedra se siente como un salón rodante diseñado para conquistar continentes. Su motor 2.0 JTD de 136 CV, con un generoso par de 320 Nm, mueve su considerable peso con una soltura sorprendente, especialmente en viajes largos por autopista. No busca la adrenalina de la aceleración, sino la serenidad de un crucero estable y silencioso. La suspensión prioriza el confort absoluto, filtrando las imperfecciones del asfalto y convirtiendo cada kilómetro en una caricia, mientras su enorme depósito de 80 litros te invita a no detenerte nunca.
Diseño y estética
Aquí es donde el Phedra se convierte en una declaración de intenciones. Su diseño exterior, con la icónica calandra de Lancia y unas líneas fluidas y aristocráticas, lo aleja de la estética puramente funcional de sus competidores. Por dentro, el ambiente es de puro lujo italiano, con materiales nobles y un cuidado por el detalle que te hace sentir en un espacio especial. Es un vehículo que no solo transporta a la familia, sino que la envuelve en una atmósfera de belleza y exclusividad.
Tecnología y características
Para su época, el Phedra ofrecía un equipamiento tecnológico centrado en el bienestar a bordo. Más allá de su eficiente motor diésel common-rail, el verdadero lujo tecnológico residía en elementos como las puertas laterales eléctricas, que transformaban el acceso en un gesto de comodidad, o el climatizador multizona. Aunque no era un pionero en gadgets, su dotación estaba pensada para hacer la vida más fácil y los viajes más placenteros, cumpliendo con creces las expectativas de un vehículo de su categoría.
Competencia
Sus rivales más directos fueron sus hermanos de proyecto, el Peugeot 807 y el Citroën C8, con los que compartía esqueleto pero no espíritu. Frente a ellos y a otros gigantes del segmento como el Renault Espace o el Ford Galaxy, el Lancia Phedra siempre jugó la carta de la distinción. Era la opción para el conductor que, necesitando un monovolumen, no quería renunciar a la elegancia y al prestigio que evocaba la marca Lancia.
Conclusión
El Lancia Phedra es un coche con corazón, una oda a los viajes en familia con estilo. Representa una filosofía casi extinta: la de un vehículo práctico que se atreve a ser bello y emocional. No es el más rápido ni el más ágil, pero su capacidad para hacer que cada desplazamiento sea una experiencia memorable y sumamente confortable es su mayor virtud. Es una elección pasional en un mundo de decisiones racionales, un clásico moderno para nostálgicos del gran turismo.




