Especificaciones y análisis del Lancia Ypsilon
Potencia
95CV
Par
128Nm
Consumo
6.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.4s
Vel. Máx.
175km/h
Peso
1055kg
Precio
15,548€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
4 / 3 puertas
215 L
47 L
70 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Lancia Ypsilon 1.4 16V Platino DFN · 95 CV (2004-2006)
Descripción general
El Lancia Ypsilon de 2003 no es un coche, es una declaración de intenciones. En un mar de utilitarios clónicos, este pequeño italiano emerge como una joya de diseño y distinción, un capricho para el día a día que apela directamente al corazón y al sentido de la estética. Es la elegancia italiana concentrada en menos de cuatro metros.
Experiencia de conducción
Conducir el Ypsilon con su motor 1.4 de 95 CV y el cambio automático DFN es una experiencia suave y placentera, especialmente en la ciudad. No busca récords de velocidad, pero su agilidad es notable y responde con brío cuando se le exige. La dirección eléctrica es una delicia para maniobrar y el confort de marcha te hace sentir que viajas en un coche de categoría superior. Es un coche que te mima y te hace sentir especial en cada trayecto.
Diseño y estética
Su diseño es su alma. Las líneas curvas y fluidas, la icónica calandra de Lancia y esos faros traseros elevados crean una silueta inconfundible y atemporal. Por dentro, el espectáculo continúa con un salpicadero de diseño único, con la instrumentación en el centro, y el uso de materiales como el Alcantara que lo elevan por encima de cualquier rival generalista. Cada detalle respira sofisticación y buen gusto.
Tecnología y características
Para su época, el Ypsilon estaba a la vanguardia en su segmento. El cambio robotizado DFN, 'Dolce Far Niente', permitía una conducción relajada sin las penalizaciones de los automáticos tradicionales. Además, ofrecía elementos como la dirección con modo 'City' para un aparcamiento sin esfuerzo, climatizador automático y un sistema de sonido Bose opcional, tecnologías que lo posicionaban como un auténtico utilitario de lujo.
Competencia
Su lucha no era contra los utilitarios de volumen, sino contra los iconos de estilo. Su principal rival era, sin duda, el MINI, otro coche que se compraba con el corazón. También se enfrentaba a las versiones más equipadas de modelos como el Volkswagen Polo o el Peugeot 206, pero el Ypsilon siempre jugó en una liga propia, la de la exclusividad y el diseño puramente italiano.
Conclusión
El Lancia Ypsilon es una elección emocional, un coche para quien valora la belleza y la personalidad por encima de todo. Es imperfecto, sí, pero su encanto es tan poderoso que sus defectos se perdonan fácilmente. Fue, y sigue siendo, un coche con un alma inmensa, una pequeña obra de arte rodante que te saca una sonrisa cada vez que lo miras o lo conduces. Un clásico moderno.




