Especificaciones y análisis del Lancia Z
Potencia
147CV
Par
235Nm
Consumo
-l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.1s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1575kg
Precio
28,019€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
7 / - puertas
340 L
80 L
108 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Lancia Z 2.0 T LS 5 plazas · 147 CV (1994-1999)
Descripción general
El Lancia Z 2.0 T LS es un viaje nostálgico a los años 90, una época en la que los monovolúmenes eran los reyes indiscutibles del espacio y la versatilidad familiar. Fruto de la colaboración 'Eurovan' entre Fiat y PSA, el Z representaba la visión italiana del vehículo familiar perfecto, aportando un toque de elegancia y distinción Lancia a un concepto eminentemente práctico.
Experiencia de conducción
Conducir el Lancia Z con su motor turbo de 147 CV es una grata sorpresa. A pesar de su tamaño y peso, el empuje del turbo a bajas vueltas le confiere una agilidad inesperada, convirtiendo los adelantamientos y las incorporaciones en maniobras sencillas y seguras. No es un deportivo, pero su comportamiento en carretera es noble y aplomado, transmitiendo una sensación de control y confort que invita a devorar kilómetros en familia. Es un coche que se siente vivo, un compañero de viaje con carácter.
Diseño y estética
Su diseño es un claro reflejo de su función: maximizar el espacio interior. La carrocería de un solo volumen, con sus amplias superficies acristaladas, crea un habitáculo luminoso y panorámico. Lancia consiguió diferenciarlo de sus hermanos de proyecto con una calandra distintiva y detalles que buscaban un aire más premium. Hoy, sus formas evocan una era de funcionalidad sin complejos, un diseño honesto pensado por y para la vida a bordo.
Tecnología y características
Para su época, el Lancia Z ofrecía una tecnología centrada en el confort y el rendimiento. El corazón del coche, su motor 2.0 Turbo con inyección e intercooler, era una pieza de ingeniería avanzada que le otorgaba prestaciones muy solventes. En el interior, la modularidad de sus asientos para hasta siete pasajeros era su mayor baza tecnológica, permitiendo configurar el espacio de múltiples maneras. Era un vehículo sofisticado para una familia moderna de los 90.
Competencia
Sus rivales más directos eran sus propios hermanos: el Peugeot 806, el Citroën Evasion y el Fiat Ulysse, con los que compartía casi todo. Fuera de esta familia, se enfrentaba a gigantes como el Renault Espace, el pionero del segmento, y al trío formado por el Volkswagen Sharan, el SEAT Alhambra y el Ford Galaxy. El Lancia Z luchaba por destacar a través de un mayor refinamiento y un motor con más brío.
Conclusión
El Lancia Z 2.0 T es mucho más que un simple monovolumen; es el recuerdo de innumerables viajes familiares, de espacio sin límites y de un rendimiento que dibujaba sonrisas. Representa una filosofía automovilística que priorizaba la vida a bordo por encima de todo. Un vehículo que, con su toque de elegancia italiana y su corazón turbo, se ganó un lugar especial en la historia de los coches familiares, dejando una huella de nostalgia y funcionalidad.




