Especificaciones y análisis del Land Rover Defender
Potencia
122CV
Par
300Nm
Consumo
10.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
18.8s
Vel. Máx.
135km/h
Peso
2095kg
Precio
26,450€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
AWD
2 / 3 puertas
- L
75 L
90 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Land Rover Defender 110 Techo Duro 3p · 122 CV (1998-2002)
Descripción general
El Land Rover Defender no es simplemente un coche; es un icono, una leyenda forjada en los terrenos más inhóspitos del planeta. Este modelo de 1990, en su versión 110 de techo duro, representa la esencia pura de la aventura y la funcionalidad. Es una herramienta de trabajo, un compañero de expedición y un símbolo de libertad que evoca una profunda conexión emocional con la conducción más auténtica y desafiante.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Defender es una experiencia visceral que te transporta a otra época. Sientes cada vibración del motor diésel de cinco cilindros, escuchas el sonido mecánico de la transmisión manual y percibes el terreno bajo las ruedas con una claridad que los coches modernos han olvidado. No es rápido, su aceleración es pausada y su velocidad máxima modesta, pero la sensación de poder y control absoluto en situaciones off-road es inigualable. Es la emocionante certeza de saber que puedes llegar a cualquier parte.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones: la función por encima de todo. Las líneas rectas, los paneles de aluminio remachados y su imponente altura crean una silueta inconfundible y atemporal que grita robustez. El interior es espartano, diseñado para durar y ser limpiado con facilidad, no para el lujo. Cada elemento, desde las bisagras expuestas hasta su postura elevada, está pensado para la máxima eficacia en el campo, proyectando una imagen de durabilidad y carácter que enamora por su honestidad brutal.
Tecnología y características
La tecnología del Defender es deliberadamente anacrónica y maravillosamente mecánica. Su corazón es un robusto motor diésel de inyección directa, acoplado a una tracción total permanente y una caja de cambios manual que te hace partícipe de la conducción. Olvídate de pantallas táctiles o ayudas electrónicas; aquí la tecnología reside en su chasis de largueros, sus ejes rígidos capaces de una articulación extrema y una simplicidad mecánica que garantiza la fiabilidad y la posibilidad de reparación en cualquier rincón del mundo.
Competencia
En su categoría de todoterrenos puros y duros, el Defender se mide con otros mitos como el Toyota Land Cruiser de las series más clásicas o el Mercedes-Benz Clase G en sus variantes más utilitarias. También comparte filosofía con el Jeep Wrangler, aunque el Defender siempre ha mantenido un aura única, un carácter británico inconfundible que lo distingue. Todos son vehículos excepcionales fuera del asfalto, pero el Defender posee un alma y una herencia que lo convierten en una elección profundamente pasional.
Conclusión
El Land Rover Defender 110 es mucho más que la suma de sus partes. Es una máquina imperfecta para el día a día moderno, pero absolutamente perfecta para su propósito. Es un vehículo que exige, pero que devuelve cada esfuerzo con experiencias inolvidables. Representa la aventura en su estado más puro, un legado sobre ruedas que no entiende de modas. Conducirlo no es un acto, es una declaración de principios y un privilegio que conecta directamente con el corazón de la exploración.




