Especificaciones y análisis del Land Rover Defender
Potencia
122CV
Par
300Nm
Consumo
10l/100
Emisiones
282g/km
0-100 km/h
16.8s
Vel. Máx.
135km/h
Peso
1797kg
Precio
26,000€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
AWD
6 / 3 puertas
- L
60 L
90 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Land Rover Defender 90 SW E · 122 CV (2002-2007)
Descripción general
El Land Rover Defender 90 SW E de 1990 es un icono atemporal, un vehículo que trasciende la mera funcionalidad para convertirse en una leyenda. Con su robusta construcción y su inconfundible silueta, este Defender no es solo un coche, es una declaración de principios, una invitación a la aventura sin límites. Su motor diésel de 122 CV, aunque modesto para los estándares actuales, promete una fiabilidad inquebrantable y la capacidad de superar cualquier obstáculo que se interponga en su camino.
Experiencia de conducción
Conducir un Defender de esta época es una experiencia visceral. No esperes el refinamiento de un SUV moderno; aquí, cada viaje es una conexión directa con la carretera y el terreno. El motor diésel de 2.496 cc, con sus 122 CV y 300 Nm de par, ofrece una respuesta contundente, especialmente a bajas revoluciones, ideal para el off-road. La dirección, aunque precisa, requiere un esfuerzo consciente, y la suspensión de eje rígido en ambos trenes te hará sentir cada imperfección del camino, pero a cambio, te brindará una confianza inquebrantable fuera del asfalto. La velocidad máxima de 135 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 16.8 segundos revelan que su propósito no es la velocidad, sino la capacidad de llegar a cualquier parte. Es un coche que te exige, pero te recompensa con una sensación de libertad y dominio inigualable.
Diseño y estética
El diseño del Land Rover Defender 90 SW E es pura funcionalidad y autenticidad. Sus líneas cuadradas y su estética utilitaria son inconfundibles, un testimonio de su propósito original como vehículo de trabajo y exploración. Con una longitud de 3.883 mm, una anchura de 1.790 mm y una altura de 2.059 mm, su presencia es imponente. Las tres puertas y la configuración de seis asientos hablan de su versatilidad, mientras que los neumáticos 7.5/ R16 y las llantas de 5.5 x 16 pulgadas refuerzan su imagen de todoterreno puro. Cada detalle, desde los faros redondos hasta la rueda de repuesto en la parte trasera, contribuye a una estética que ha resistido el paso del tiempo, convirtiéndose en un clásico instantáneo.
Tecnología y características
En el Land Rover Defender 90 SW E de 1990, la tecnología se centra en la robustez y la capacidad todoterreno. Su motor diésel de cinco cilindros con inyección directa por bomba inyectora, turbo e intercooler, es un ejemplo de ingeniería fiable y eficiente para su época. La tracción total permanente (AWD) y la transmisión manual de 5 velocidades son el corazón de su legendaria capacidad off-road. Aunque carece de las ayudas electrónicas modernas, su chasis con suspensión de eje rígido y frenos de disco ventilados delanteros y de disco traseros, garantizan un control excepcional en las condiciones más difíciles. La dirección de tornillo sin fin, aunque no asistida por velocidad, ofrece una conexión directa con el terreno, una característica apreciada por los puristas del todoterreno.
Competencia
En su época, el Land Rover Defender 90 SW E se enfrentaba a rivales como el Mercedes-Benz Clase G, el Toyota Land Cruiser o el Jeep Wrangler. Sin embargo, el Defender siempre ha mantenido una personalidad única, destacándose por su enfoque purista en la capacidad todoterreno y su diseño inconfundible. Mientras que algunos de sus competidores evolucionaron hacia un mayor lujo y confort, el Defender se mantuvo fiel a sus raíces, ofreciendo una experiencia de conducción más cruda y auténtica, lo que lo convirtió en la elección preferida para aquellos que buscaban un vehículo sin concesiones para la aventura.
Conclusión
El Land Rover Defender 90 SW E de 1990 es mucho más que un vehículo; es un estilo de vida, una filosofía. Su diseño atemporal, su inquebrantable capacidad todoterreno y la sensación de libertad que ofrece al volante lo convierten en una pieza de colección y en un compañero de aventuras insustituible. Aunque su consumo combinado de 10 l/100km y sus emisiones de 282 g/km de CO2 reflejan una era diferente, su legado perdura. Es un coche para aquellos que valoran la autenticidad, la durabilidad y la capacidad de ir donde otros no pueden. Un verdadero clásico que sigue emocionando a quienes tienen el privilegio de conducirlo.




