Especificaciones y análisis del Land Rover Freelander
Potencia
117CV
Par
160Nm
Consumo
10.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.6s
Vel. Máx.
170km/h
Peso
1427kg
Precio
25,000€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
AWD
5 / 3 puertas
473 L
59 L
86 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Land Rover Freelander 4x4 Targa 1.8i S · 117 CV (2000-2003)
Descripción general
El Land Rover Freelander de 1996 no fue solo un coche, fue el audaz manifiesto de una marca legendaria que se atrevía a conquistar la ciudad. En su versión 4x4 Targa de 3 puertas, encapsulaba un espíritu de libertad y aventura que rompía moldes, ofreciendo la robustez de un Land Rover en un formato compacto y accesible, listo para la jungla de asfalto y los caminos de tierra por igual.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este Freelander es viajar a una época donde la conducción era una experiencia más pura y mecánica. Sus 117 caballos no buscan récords de velocidad, sino ofrecer una respuesta honesta y suficiente. La tracción total permanente te transmite una seguridad inquebrantable, una sensación de poder ir a cualquier parte. Se siente sólido, un compañero fiel que, aunque balancea en las curvas, te recompensa con una conexión genuina con el camino y la promesa de una aventura a la vuelta de cada esquina.
Diseño y estética
Su diseño es pura carisma de los años 90. La carrocería de tres puertas con techo Targa desmontable es una declaración de intenciones: es un vehículo para disfrutar al aire libre. La rueda de repuesto colgada en el portón trasero, su altura elevada y sus formas robustas pero amigables le otorgan una personalidad inconfundible. Por dentro, la funcionalidad vence al lujo, con materiales pensados para durar y resistir el trato de un verdadero aventurero.
Tecnología y características
La verdadera proeza tecnológica del Freelander no estaba en su equipo de sonido, sino bajo su piel. Fue pionero en incorporar sistemas como el Control de Descenso de Pendientes (HDC), una tecnología heredada de sus hermanos mayores que democratizó la conducción todoterreno segura. Su sistema de tracción total permanente era ingenioso y eficaz, marcando la diferencia frente a sus competidores y demostrando que un SUV compacto podía ser, ante todo, un auténtico Land Rover.
Competencia
En su momento, se enfrentó a gigantes como el Toyota RAV4 y el Honda CR-V. Mientras sus rivales japoneses destacaban por su fiabilidad y comportamiento en asfalto, el Freelander jugaba en otra liga: la del prestigio y la capacidad todoterreno. Era la elección emocional, la de aquel que no solo quería la apariencia de un todoterreno, sino el alma y la herencia de la marca que definió la categoría.
Conclusión
El Freelander 1.8i Targa es mucho más que un simple SUV; es un pedazo de historia, un icono de optimismo y aventura. Representa el equilibrio perfecto entre la utilidad diaria y la escapada de fin de semana. Hoy, es un futuro clásico que ofrece una experiencia de conducción auténtica y llena de carácter, un recordatorio de que los coches también pueden tener alma y provocar sonrisas.




