Land Rover Freelander 4x4 Targa 2.0 Td4 SE CommandShift · 109 CV (2002-2003)

1996
Gasóleo
AWD
Automático 5v
Land Rover Freelander - Vista 1
Land Rover Freelander - Vista 2
Land Rover Freelander - Vista 3
Land Rover Freelander - Vista 4

Especificaciones y análisis del Land Rover Freelander

Potencia

109CV

Par

260Nm

Consumo

8.6l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

14.3s

Vel. Máx.

156km/h

Peso

1615kg

Precio

30,570

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 5v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

473 L

Depósito

59 L

Potencia

80 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima109 CV / 80 kW
Par máximo260 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito59 L
Maletero473 L

Análisis detallado del Land Rover Freelander 4x4 Targa 2.0 Td4 SE CommandShift · 109 CV (2002-2003)

Descripción general

El Land Rover Freelander de primera generación no es solo un coche, es el recuerdo de una época en la que la aventura se hizo accesible. Este Targa de tres puertas, lanzado a principios de los 2000, encapsula el espíritu de libertad, combinando la herencia todoterreno de Land Rover con un formato compacto y un carisma que te invita a escapar de la rutina y buscar nuevos horizontes.

Experiencia de conducción

Al volante, el motor diésel Td4 de 109 caballos no busca récords de velocidad, sino ofrecer un empuje constante y sereno desde bajas vueltas, ideal para sortear obstáculos con calma. La transmisión automática CommandShift suaviza cada trayecto, mientras que la tracción total permanente te transmite una confianza inquebrantable, ya sea sobre el asfalto mojado de la ciudad o en un camino de tierra perdido. Es una conducción que se siente sólida, elevada y conectada con el entorno.

Diseño y estética

Su diseño es una declaración de intenciones. La carrocería de tres puertas le da un aire juvenil y dinámico, mientras que el techo tipo targa desmontable es una invitación a sentir el sol y el viento. Sus formas cuadradas, la rueda de repuesto colgada en el portón trasero y su postura elevada son puro ADN Land Rover. Es un vehículo con una personalidad arrolladora, un clásico moderno que envejece con la dignidad de los iconos.

Tecnología y características

En su corazón tecnológico late un motor diésel de origen BMW con inyección common-rail, un avance significativo para su tiempo que le otorgó refinamiento y eficiencia. La tracción integral permanente era su gran baza técnica, un sistema inteligente que garantizaba motricidad en cualquier circunstancia sin que el conductor tuviera que intervenir. Aunque hoy su equipamiento nos parezca sencillo, elementos como el control de descenso de pendientes (HDC) eran una auténtica revolución que demostraba su alma aventurera.

Competencia

En un mercado donde empezaban a florecer los SUV compactos, el Freelander se enfrentó a gigantes como el Toyota RAV4 y el Honda CR-V. Mientras sus rivales japoneses apostaban por la fiabilidad y la polivalencia en asfalto, el Freelander jugaba una carta diferente: la del prestigio, la capacidad todoterreno heredada de sus hermanos mayores y un carácter inconfundiblemente británico. Era la opción pasional, la que te elegía tanto como tú a ella.

Conclusión

El Land Rover Freelander Td4 es mucho más que un simple SUV; es una pieza de historia automotriz, un vehículo que democratizó el lujo y la aventura. Conducirlo hoy es un ejercicio de nostalgia y aprecio por una forma de entender el automóvil que priorizaba las sensaciones y el carácter sobre la perfección aséptica. Es una compra emocional, un compañero para quien valore la autenticidad y esté dispuesto a cuidar de una leyenda.