Especificaciones y análisis del Land Rover Freelander
Potencia
109CV
Par
260Nm
Consumo
8.6l/100
Emisiones
240g/km
0-100 km/h
14.3s
Vel. Máx.
161km/h
Peso
1555kg
Precio
27,120€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
AWD
5 / 5 puertas
354 L
59 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Land Rover Freelander 5p 2.0 Td4 S CommandShift · 109 CV (2005-2006)
Descripción general
El Land Rover Freelander de 2004 no es solo un coche, es el heredero de una leyenda y uno de los pioneros que definió el segmento de los SUV compactos. Esta versión con el motor diésel Td4 y cambio automático CommandShift representa el equilibrio perfecto entre la robustez necesaria para la aventura y el confort para el día a día, encapsulando el espíritu de libertad que solo un Land Rover puede ofrecer.
Experiencia de conducción
Conducir este Freelander es una experiencia que te conecta con la carretera y el paisaje. Sus 109 caballos no buscan récords de velocidad, sino entregar un empuje constante y fiable desde bajas vueltas, ideal para sortear obstáculos o viajar con serenidad. La tracción total permanente transmite una sensación de seguridad inquebrantable, mientras que la suspensión elevada y confortable te aísla de las imperfecciones del asfalto, invitándote a seguir conduciendo sin importar el destino. Es un coche que te hace sentir capaz de todo.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones. Las líneas rectas y la silueta robusta evocan la herencia todoterreno de la marca, proyectando una imagen de durabilidad y aventura que ha envejecido con una dignidad admirable. El interior, práctico y espacioso, te sitúa en una posición de conducción dominante, con una visibilidad excepcional que inspira confianza. Cada detalle, desde la rueda de repuesto en el portón trasero hasta sus generosos ángulos de ataque, habla de un vehículo hecho para explorar.
Tecnología y características
En su época, la tecnología del Freelander estaba centrada en la eficacia fuera del asfalto. Su sistema de tracción integral permanente y el control de descenso de pendientes eran referentes en su clase. El motor Td4 de origen BMW, con inyección common-rail, ofrecía una modernidad y eficiencia notables para su tiempo. La caja CommandShift añadía un toque de control manual a la comodidad del cambio automático, aunque hoy se sienta una tecnología de otra generación, su propósito era claro: máxima versatilidad en cualquier terreno.
Competencia
En un mercado cada vez más competido, el Freelander se enfrentó a gigantes como el Toyota RAV4, famoso por su fiabilidad, y el Honda CR-V, que apostaba por el confort en carretera. También el Nissan X-Trail se postulaba como una alternativa versátil. Sin embargo, ninguno de ellos podía igualar el prestigio, la herencia y la capacidad todoterreno genuina que el emblema de Land Rover imprimía en el Freelander, convirtiéndolo en una elección más pasional y aspiracional.
Conclusión
El Land Rover Freelander Td4 es un vehículo con alma, un compañero fiel para quienes valoran la autenticidad y la capacidad por encima de las modas pasajeras. Representa una forma de entender la vida, donde cada viaje es una oportunidad para la aventura. Aunque sus prestaciones y consumos no compiten con los modelos actuales, la sensación de libertad y robustez que transmite es atemporal. Es una magnífica puerta de entrada al universo Land Rover, un clásico moderno que sigue despertando emociones.




