Especificaciones y análisis del Land Rover Freelander
Potencia
111CV
Par
260Nm
Consumo
7.6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
13.2s
Vel. Máx.
164km/h
Peso
1555kg
Precio
28,050€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
AWD
5 / 5 puertas
354 L
59 L
82 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Land Rover Freelander 4x4 5p 2.0 Td4 Sport · 111 CV (2003-2005)
Descripción general
El Land Rover Freelander de 2004 no es solo un coche, es el espíritu de la aventura hecho SUV compacto. En una época en la que el concepto de todocamino empezaba a florecer, el Freelander ya ofrecía una fórmula magistral: la comodidad de un turismo para el día a día con la legendaria capacidad todoterreno de Land Rover. Este modelo representa la libertad de poder abandonar el asfalto en cualquier momento, con un carácter británico inconfundible que enamora.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Freelander Td4 es una experiencia que transmite solidez y control. Sus 111 caballos no buscan batir récords de velocidad, sino entregar un empuje constante y sereno desde bajas vueltas gracias a su generoso par motor. La posición de conducción elevada te hace sentir el rey de la carretera, con una visibilidad que inspira una confianza inmensa. A pesar de su robustez, se mueve con una agilidad sorprendente en ciudad y carretera, mientras que su tracción total permanente te susurra al oído que ningún camino está vedado. Es un coche que se siente seguro, capaz y siempre listo para la próxima escapada.
Diseño y estética
El diseño del Freelander es una declaración de intenciones. Sus formas cúbicas y funcionales, herencia directa de sus hermanos mayores, proyectan una imagen de durabilidad y propósito. La actualización de 2004 le sentó de maravilla, con un frontal más moderno que no traicionaba su esencia. Detalles como la rueda de repuesto colgada en el portón trasero son un guiño nostálgico y aventurero que lo distingue de cualquier rival. Por dentro, la funcionalidad prima sobre el lujo, con materiales pensados para resistir el paso del tiempo y el trato exigente de una vida activa.
Tecnología y características
Tecnológicamente, el Freelander se centraba en lo esencial para su misión. Su mayor proeza era el motor diésel Td4 de origen BMW, que ofrecía un refinamiento y una eficiencia muy superiores a sus predecesores. El corazón de su tecnología reside en su sistema de tracción integral permanente, una solución ingeniosa que le otorga unas capacidades fuera del asfalto sobresalientes sin que el conductor deba preocuparse por nada. Su verdadera innovación no estaba en las pantallas, sino en la mecánica que le permitía llegar más lejos.
Competencia
En su momento, el Freelander se enfrentó a duros competidores que buscaban un trozo del pastel SUV. El Toyota RAV4 y el Honda CR-V eran los referentes japoneses, famosos por su fiabilidad pero con un enfoque más asfáltico. Desde Europa, el Nissan X-Trail ofrecía una polivalencia similar, mientras que el recién llegado BMW X3 apostaba por el lujo y el dinamismo en carretera. Sin embargo, ninguno podía igualar el aura, el prestigio y la auténtica herencia todoterreno que solo un Land Rover como el Freelander podía ofrecer.
Conclusión
El Land Rover Freelander 2.0 Td4 es un vehículo con alma. Es la elección perfecta para quien no solo busca un medio de transporte, sino un compañero de vida y aventuras. Su equilibrio entre el confort diario y una capacidad off-road real crea un vínculo emocional difícil de replicar. Aunque sus prestaciones o su tecnología hayan sido superadas, su carisma y su diseño atemporal lo convierten en un clásico moderno que sigue despertando pasiones. Es más que un coche; es una promesa de libertad y experiencias inolvidables.




