Especificaciones y análisis del Land Rover Freelander
Potencia
160CV
Par
400Nm
Consumo
8.5l/100
Emisiones
224g/km
0-100 km/h
11.2s
Vel. Máx.
181km/h
Peso
1890kg
Precio
37,787€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
AWD
5 / 5 puertas
405 L
68 L
118 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Land Rover Freelander 2 Td4 2.2 SE CommandShift · 160 CV (2008-2009)
Descripción general
El Land Rover Freelander 2 marcó un antes y un después, elevando el listón de lo que un SUV compacto podía ser. Representa la fusión perfecta entre la legendaria capacidad todoterreno de la marca y un refinamiento en carretera que lo convirtió en un vehículo polivalente y deseable, capaz de evocar la aventura en cada trayecto.
Experiencia de conducción
Al volante, la sensación es de dominio y seguridad absoluta. El motor diésel de 160 CV empuja con una fuerza contundente y serena gracias a sus 400 Nm de par, haciendo que cada aceleración se sienta sólida y sin esfuerzo. La tracción total permanente transmite una confianza inquebrantable sobre cualquier superficie, mientras que la elevada postura de conducción te hace sentir invulnerable. Es un coche que te abraza con su robustez y te susurra que ningún destino está fuera de tu alcance.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones: robusto, elegante y atemporal. Abandonó las formas redondeadas de su antecesor para adoptar una estética más cuadrada y musculosa, inspirada en sus hermanos mayores, el Discovery y el Range Rover. Cada línea, desde el icónico capó en forma de concha hasta su zaga vertical, proyecta una imagen de capacidad y prestigio que ha envejecido con una dignidad excepcional.
Tecnología y características
Aunque hoy sus sistemas puedan parecer sencillos, en su momento el Freelander 2 ofrecía tecnología de vanguardia, especialmente fuera del asfalto. El sistema Terrain Response es la joya de la corona, permitiendo al conductor adaptar la respuesta del vehículo a diferentes terrenos con solo girar un dial. Es una proeza de la ingeniería que democratizó la conducción todoterreno, demostrando que la tecnología más valiosa es la que te lleva más lejos.
Competencia
En un mercado en plena ebullición, el Freelander 2 se enfrentó a rivales de la talla del BMW X3 y el Audi Q5, ante los que esgrimía una capacidad off-road muy superior. También compitió con modelos como el Toyota RAV4 o el Honda CR-V, diferenciándose de ellos por un aura premium inconfundible y un linaje aventurero que los generalistas no podían igualar.
Conclusión
El Freelander 2 no es simplemente un coche, es una promesa de libertad y versatilidad. Logró un equilibrio magistral entre la dureza necesaria para la aventura y el confort exigido por el día a día. Es un vehículo que enamora por su carácter, su solidez y esa capacidad innata de hacer que cualquier viaje, por cotidiano que sea, se sienta como el comienzo de una expedición.




