Especificaciones y análisis del Land Rover Freelander
Potencia
160CV
Par
400Nm
Consumo
8.5l/100
Emisiones
224g/km
0-100 km/h
11.2s
Vel. Máx.
181km/h
Peso
1890kg
Precio
30,457€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
AWD
5 / 5 puertas
405 L
68 L
118 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Land Rover Freelander 2 Td4 2.2 E CommandShift · 160 CV (2008-2009)
Descripción general
El Land Rover Freelander 2 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Nacido en 2006, supuso un salto cuántico respecto a su predecesor, ofreciendo una experiencia que fusiona de manera magistral la robustez legendaria de la marca con un refinamiento y confort en carretera que te atrapan desde el primer kilómetro. Es el compañero perfecto para la aventura diaria y la escapada de fin de semana, un vehículo que te hace sentir capaz de todo.
Experiencia de conducción
Al volante, el Freelander 2 transmite una sensación de poder y seguridad inigualable. Su motor diésel Td4 de 2.2 litros y 160 CV, con un generoso par de 400 Nm, empuja con una solidez que inspira confianza. La caja de cambios automática CommandShift gestiona la potencia con suavidad, haciendo cada viaje un placer. La posición de conducción elevada te da un dominio total del entorno, mientras que la suspensión, sorprendentemente ágil en asfalto, se transforma para devorar cualquier camino de tierra con una compostura que emociona.
Diseño y estética
Su diseño es un ejercicio de elegancia funcional y atemporal. Las líneas son limpias, musculosas y transmiten una solidez inconfundible. Abandona las formas más redondeadas de la primera generación por un aspecto más maduro y prestigioso, un mini Range Rover para el día a día. Cada ángulo evoca aventura y distinción. El interior, aunque sobrio, está construido con materiales de calidad y una ergonomía pensada para durar y ser funcional, creando un habitáculo que es tanto un puesto de mando como un refugio confortable.
Tecnología y características
Para su época, el Freelander 2 estaba a la vanguardia. Su mayor proeza tecnológica es el sistema de tracción total permanente, que junto al sistema Terrain Response, permitía al conductor adaptar la respuesta del coche a diferentes superficies con solo girar un dial. El motor diésel common-rail era eficiente y potente, y el equipamiento de seguridad y confort estaba a la altura de lo esperado en un SUV premium, aunque hoy su sistema de infoentretenimiento pueda parecer sencillo.
Competencia
En un mercado competido, el Freelander 2 se enfrentó a rivales de la talla del BMW X3, el Audi Q5 o el Volvo XC60. Mientras que sus competidores a menudo ofrecían un comportamiento en carretera ligeramente más dinámico, ninguno podía igualar la herencia y, sobre todo, la asombrosa capacidad del Land Rover fuera del asfalto. El Freelander jugaba en su propia liga, ofreciendo una dualidad que los demás solo podían soñar.
Conclusión
El Land Rover Freelander 2 Td4 es mucho más que un simple SUV. Es una experiencia, un vehículo con alma que te invita a vivir la vida con más intensidad. Representa el equilibrio perfecto entre la civilización y la naturaleza, entre el confort diario y la capacidad para la aventura. Es una compra emocional, sí, pero respaldada por una versatilidad y una sensación de calidad que justifican la elección. Un coche que deja una huella imborrable en quien lo conduce.




