Especificaciones y análisis del Land Rover Freelander
Potencia
160CV
Par
400Nm
Consumo
7.9l/100
Emisiones
214g/km
0-100 km/h
11.2s
Vel. Máx.
181km/h
Peso
-kg
Precio
31,777€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
AWD
5 / 5 puertas
405 L
68 L
118 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Land Rover Freelander 2 Td4 2.2 E CommandShift · 160 CV (2009-2010)
Descripción general
El Land Rover Freelander 2 Td4 de 2009 es la encarnación del espíritu aventurero en un formato compacto y premium. Representa un salto cualitativo respecto a su predecesor, ofreciendo una mezcla seductora de la legendaria capacidad todoterreno de la marca con un refinamiento y confort en carretera que lo hacían perfecto para el día a día. Un vehículo que no te obliga a elegir entre la jungla de asfalto y la naturaleza.
Experiencia de conducción
Al volante, el Freelander 2 transmite una sensación de dominio y solidez inconfundible. Su motor diésel de 160 CV y, sobre todo, sus 400 Nm de par, empujan con una fuerza serena y contundente desde bajas vueltas, haciendo que cada adelantamiento o pendiente se sienta como un mero trámite. La transmisión automática CommandShift gestiona la potencia con suavidad, mientras que la elevada postura de conducción te regala una visibilidad que infunde una profunda seguridad. Es un coche que te aísla del estrés exterior y te hace sentir capaz de llegar a cualquier parte.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones: robusto, elegante y atemporal. Abandona las líneas más suaves de la primera generación para adoptar un aspecto más cúbico y musculoso, inspirado en sus hermanos mayores como el Discovery. El frontal imponente, los pasos de rueda marcados y una silueta equilibrada le confieren una presencia que ha envejecido con una dignidad excepcional. Por dentro, el ambiente es funcional y de calidad, con materiales pensados para durar y un espacio que acoge con comodidad a sus ocupantes.
Tecnología y características
La joya de la corona tecnológica de este Freelander es su sistema de tracción total permanente, magistralmente gestionado por el sistema Terrain Response. Con solo girar un dial, el coche adapta su respuesta a diferentes terrenos como barro, arena o nieve, una proeza que lo diferenciaba de la mayoría de sus rivales. El motor diésel common-rail era moderno para su época, y aunque no cuenta con las pantallas táctiles de hoy, su equipamiento en confort y seguridad era completo, demostrando ser un vehículo tecnológicamente competente y avanzado para su tiempo.
Competencia
En el reñido segmento de los SUV compactos premium, el Freelander 2 se medía con adversarios de gran calibre. El BMW X3 le plantaba cara con una conducción más deportiva en asfalto, mientras que el Audi Q5 destacaba por su exquisita calidad interior y refinamiento. Otros competidores como el Volvo XC60 ponían el foco en la seguridad y el confort familiar. Sin embargo, ninguno de ellos podía igualar la autenticidad y la superioridad del Freelander cuando el asfalto desaparecía, siendo esa su verdadera y emocional ventaja competitiva.
Conclusión
El Land Rover Freelander 2 Td4 es un vehículo con una dualidad fascinante. Es un compañero de viaje refinado y cómodo para la rutina diaria, pero lleva en su ADN la promesa de la aventura. Su combinación de un motor solvente, un chasis excepcionalmente capaz y un diseño con carácter lo convierten en una opción muy atractiva en el mercado de segunda mano para quien busca algo más que un simple SUV. Es un coche que no solo te lleva a sitios, sino que te inspira a descubrirlos.




