Land Rover Range Rover Evoque 5p 2.0 Td4 132 kW (180 CV) 4x4 Pure · 179 CV (2018)

2015
Gasóleo
AWD
Manual 6v
Land Rover Range Rover Evoque - Vista 1
Land Rover Range Rover Evoque - Vista 2
Land Rover Range Rover Evoque - Vista 3
Land Rover Range Rover Evoque - Vista 4

Especificaciones y análisis del Land Rover Range Rover Evoque

Potencia

179CV

Par

430Nm

Consumo

6.2l/100

Emisiones

163g/km

0-100 km/h

9.6s

Vel. Máx.

200km/h

Peso

1735kg

Precio

44,700

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

575 L

Depósito

54 L

Potencia

132 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima179 CV / 132 kW
Par máximo430 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito54 L
Maletero575 L

Análisis detallado del Land Rover Range Rover Evoque 5p 2.0 Td4 132 kW (180 CV) 4x4 Pure · 179 CV (2018)

Descripción general

El Land Rover Range Rover Evoque no fue simplemente otro SUV; fue una declaración de intenciones que sacudió los cimientos del segmento compacto premium. Con su llegada, demostró que era posible fusionar el lujo y la capacidad todoterreno de un Range Rover con un diseño vanguardista y unas dimensiones perfectas para la ciudad. Este Evoque de 2018 es la culminación de esa primera generación, un vehículo que sigue girando cabezas y despertando emociones.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del Evoque es una experiencia que envuelve los sentidos. El motor diésel de 180 CV y 430 Nm de par empuja con contundencia y solvencia desde bajas vueltas, ofreciendo una respuesta vigorosa y segura para cualquier situación. Su chasis se siente aplomado y robusto, transmitiendo una increíble sensación de seguridad, reforzada por la tracción total 4x4. No es el más ágil en curvas cerradas, pero su confort de marcha y su aislamiento te hacen sentir en una burbuja de lujo y capacidad, listo para conquistar tanto el asfalto como caminos de tierra.

Diseño y estética

El diseño es, sin duda, el alma del Evoque. Su estética de prototipo hecho realidad, con esa línea de cintura ascendente, el techo flotante y las proporciones musculosas, creó un icono instantáneo. Es una escultura en movimiento que evoca deseo y exclusividad. Por dentro, la sensación continúa con un habitáculo que te abraza, materiales de alta calidad y un ambiente minimalista y tecnológico que se siente especial. Cada viaje es una ocasión, un recordatorio de que conduces algo verdaderamente diferente.

Tecnología y características

Para su época, el Evoque ofrecía un equipamiento tecnológico a la altura de su estatus premium. La pantalla táctil central gestionaba el sistema de infoentretenimiento, y contaba con ayudas a la conducción que facilitaban el día a día. Sin embargo, su verdadera joya tecnológica es el sistema Terrain Response, que permite adaptar la respuesta del coche a diferentes superficies con solo girar un dial, una herencia directa de sus hermanos mayores que le otorga una polivalencia real y una confianza fuera del asfalto que pocos rivales podían igualar.

Competencia

En el competitivo universo de los SUV compactos premium, el Evoque se enfrentó a titanes como el Audi Q3, el BMW X1 y el Mercedes-Benz GLA. Mientras que sus rivales alemanes a menudo ofrecían una dinámica en carretera ligeramente superior o sistemas multimedia más avanzados, ninguno podía competir con el impacto visual, el carisma y la auténtica capacidad todoterreno del Evoque. Era la elección pasional, la que se distinguía del resto por su audacia y su linaje.

Conclusión

El Range Rover Evoque es mucho más que un simple medio de transporte; es un accesorio de moda, una pieza de diseño y una afirmación de estilo de vida. Es un coche que se compra con el corazón, seducido por su belleza y la promesa de aventura que inspira su emblema. A pesar de que su practicidad no sea la máxima del segmento, la sensación de exclusividad y el placer emocional que proporciona al conducirlo lo convierten en una opción única y profundamente gratificante. Un clásico moderno que definió una era.