Land Rover Range Rover Sport 3.0 SDV6 292 CV HSE Dynamic (2013-2014)

2013
Gasóleo
AWD
Automático 8v
Land Rover Range Rover Sport - Vista 1
Land Rover Range Rover Sport - Vista 2
Land Rover Range Rover Sport - Vista 3
Land Rover Range Rover Sport - Vista 4

Especificaciones y análisis del Land Rover Range Rover Sport

Potencia

292CV

Par

600Nm

Consumo

7.5l/100

Emisiones

199g/km

0-100 km/h

7.2s

Vel. Máx.

209km/h

Peso

2115kg

Precio

87,200

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 8v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

489 L

Depósito

77 L

Potencia

215 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima292 CV / 215 kW
Par máximo600 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 8v

Capacidades

Depósito77 L
Maletero489 L

Análisis detallado del Land Rover Range Rover Sport 3.0 SDV6 292 CV HSE Dynamic (2013-2014)

Descripción general

El Land Rover Range Rover Sport de 2013 no es solo un SUV, es una declaración de intenciones. Con su potente motor diésel SDV6 de 292 caballos, este vehículo se erige como un coloso que fusiona de manera magistral el lujo más exquisito, unas prestaciones deportivas inesperadas y una capacidad todoterreno legendaria. Es la encarnación del poder y la elegancia, diseñado para quienes no aceptan compromisos y desean sentir el mundo a sus pies.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante es una experiencia que inunda los sentidos. El empuje de sus 600 Nm de par te pega al asiento con una fuerza serena y contundente, mientras la transmisión automática de 8 velocidades trabaja con una suavidad imperial. Desde la elevada posición de conducción, dominas el asfalto con una sensación de invulnerabilidad y control absoluto. A pesar de su imponente tamaño, se siente sorprendentemente ágil, casi desafiando las leyes de la física, ofreciendo un confort de marcha sublime que te aísla del mundo exterior y convierte cada viaje en un placer.

Diseño y estética

Su diseño es una obra de arte en movimiento. Abandonando las formas más cuadradas de su predecesor, este modelo adoptó una silueta más atlética y aerodinámica, inspirada en el exitoso Evoque pero con una musculatura propia. Cada línea transmite tensión y elegancia, desde su imponente frontal hasta una zaga que remata un perfil dinámico y poderoso. El interior es un santuario de opulencia, un abrazo de cuero, madera y metales nobles que te sumerge en una atmósfera de lujo británico artesanal, donde cada detalle ha sido cuidado para deleitar.

Tecnología y características

Para su época, este Range Rover Sport era un escaparate tecnológico. El corazón de su versatilidad residía en el sistema Terrain Response, que adaptaba de forma inteligente el vehículo a cualquier superficie, convirtiendo lo intransitable en un simple paseo. La suspensión neumática no solo garantizaba un confort soberbio, sino que permitía variar la altura para sortear obstáculos o mejorar la aerodinámica en carretera. Su sistema de infoentretenimiento, aunque hoy superado, ofrecía todo lo necesario para hacer de la cabina un centro de mando conectado y funcional.

Competencia

En el olimpo de los SUV de lujo, se enfrentaba a titanes alemanes. El Porsche Cayenne ofrecía un comportamiento en carretera aún más deportivo, mientras que el BMW X5 era el referente en dinamismo y eficiencia. Por su parte, el Mercedes-Benz ML apostaba por el confort supremo y el Audi Q7 por el espacio y la practicidad. Sin embargo, ninguno podía igualar la dualidad del Range Rover Sport: su inigualable capacidad fuera del asfalto combinada con un aura de exclusividad y aventura que lo hacía único en su especie.

Conclusión

El Range Rover Sport 3.0 SDV6 es mucho más que un coche; es una experiencia total. Representa la cima de la versatilidad, un vehículo capaz de llevarte a una gala con la máxima elegancia, devorar una carretera de curvas con un aplomo inesperado y escalar una montaña al día siguiente. Es una compra emocional, un símbolo de estatus y libertad que te hace sentir que no hay límites, que cualquier destino está a tu alcance. Conducirlo es sentir una profunda sensación de poder y privilegio en cada kilómetro.