Especificaciones y análisis del Land Rover Range Rover
Potencia
136CV
Par
270Nm
Consumo
11.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
17.5s
Vel. Máx.
162km/h
Peso
2130kg
Precio
53,117€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 4v
AWD
5 / 5 puertas
520 L
90 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Land Rover Range Rover 2.5 DT (136 CV) Aut. · 136 CV (1996-2002)
Descripción general
El Land Rover Range Rover de 1996, conocido por su código interno P38a, representa la evolución de un mito. Fue el puente entre el espartano original y el lujo moderno, un vehículo que te permitía cruzar un continente por carretera o por el campo con la misma elegancia y distinción. Esta versión con el motor diésel de 2.5 litros y 136 caballos es la encarnación de la fuerza tranquila, un coloso que no tiene prisa por llegar, porque el viaje en sí mismo es el destino.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es una experiencia casi ceremonial. Te sientas en un trono, con una visión dominante sobre el resto del tráfico. El motor diésel de origen BMW empuja con una calma imperturbable; sus 136 caballos no buscan récords de velocidad, sino ofrecer un par constante para superar cualquier obstáculo. La suspensión te aísla del mundo, haciéndote sentir que flotas sobre el asfalto y absorbiendo las irregularidades del terreno con una suavidad majestuosa. Es un coche que invita a la conducción relajada, a disfrutar del paisaje y de la sensación de ser invulnerable.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones. Las líneas rectas y la imponente presencia del Range Rover P38a son inconfundibles y atemporales. Mantiene elementos icónicos como el techo flotante, el capó en forma de concha y el portón trasero dividido, detalles que hablan de su herencia y funcionalidad. Es una escultura rodante que combina la robustez de un todoterreno puro con la elegancia de una berlina de lujo, un equilibrio que pocos han logrado replicar con tanto acierto.
Tecnología y características
Para su época, era un vehículo avanzado. El corazón de su carácter era la suspensión de ejes rígidos, un esquema robusto y probado para el campo, pero que en el Range Rover se refinaba para ofrecer un confort superior. La tracción total permanente y la caja de cambios automática de 4 velocidades aseguraban un avance sin esfuerzo en cualquier condición. A bordo, el confort se garantizaba con elementos que te envolvían en una atmósfera de club inglés, un lujo tangible en cada detalle.
Competencia
En el olimpo de los todoterrenos de lujo de los 90, el Range Rover se medía con titanes. Sus principales rivales eran el incombustible Mercedes-Benz Clase G, el fiable y robusto Toyota Land Cruiser y el más moderno y americanizado Jeep Grand Cherokee. Cada uno tenía su propia filosofía, pero el Range Rover siempre destacó por ofrecer un nivel de refinamiento y un estatus que lo colocaban en una categoría propia.
Conclusión
El Range Rover 2.5 DT no es un coche que se elige con la cabeza, sino con el corazón. Es un vehículo con un alma inmensa, que te recompensa con una experiencia de conducción única y un sentimiento de superioridad y confort inigualables. Sus prestaciones modestas y su conocida complejidad mecánica son el peaje a pagar por poseer una leyenda. Es más que un coche; es un estilo de vida, una máquina del tiempo que te transporta a una era donde el lujo y la aventura iban de la mano.




