Especificaciones y análisis del Land Rover Range Rover
Potencia
510CV
Par
625Nm
Consumo
14.9l/100
Emisiones
348g/km
0-100 km/h
6.2s
Vel. Máx.
225km/h
Peso
2505kg
Precio
125,840€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
AWD
5 / 5 puertas
535 L
101 L
375 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Land Rover Range Rover 5.0 V8 Supercharged · 510 CV (2010-2012)
Descripción general
El Land Rover Range Rover 5.0 V8 Supercharged de 2011 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. En una época donde el lujo y la potencia desmedida definían la cima del automovilismo, este coloso de 510 caballos se erigía como el rey indiscutible, un santuario de opulencia y fuerza bruta envuelto en un diseño icónico que trasciende el tiempo.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es sentir el mundo a tus pies. El corazón de esta bestia, un V8 sobrealimentado de 5.0 litros, ruge con una melodía adictiva mientras entrega sus 625 Nm de par de forma instantánea. A pesar de sus más de 2.5 toneladas, la aceleración de 0 a 100 km/h en 6.2 segundos te aplasta contra el asiento, una sensación de empuje inagotable y majestuoso. Es como pilotar un castillo de lujo a velocidad de vértigo, con una suspensión neumática que te aísla del asfalto y te hace flotar sobre cualquier imperfección.
Diseño y estética
Su diseño es una obra de arte atemporal. Las líneas rectas y la silueta imponente son inconfundiblemente Range Rover, proyectando una imagen de poder y elegancia británica sin parangón. No necesita gritar para llamar la atención; su mera presencia impone respeto. El interior es un refugio de calma y suntuosidad, donde el cuero más fino, la madera noble y los acabados exquisitos crean una atmósfera de primera clase que te envuelve y te transporta a otro nivel de confort.
Tecnología y características
Para su época, era una proeza tecnológica. Equipaba sistemas que definían el futuro de los SUV de lujo, como la suspensión neumática adaptativa y el avanzado sistema Terrain Response, que permitía al conductor adaptar el vehículo a cualquier tipo de terreno con solo girar un dial. Aunque su sistema de infoentretenimiento pueda parecer modesto hoy, en 2011 ofrecía una conectividad y unas funciones de vanguardia, demostrando que la máxima capacidad todoterreno podía coexistir con el confort tecnológico más avanzado.
Competencia
En el olimpo de los SUV de altas prestaciones, se medía con titanes como el Porsche Cayenne Turbo y el Mercedes-Benz ML 63 AMG. Mientras sus rivales alemanes apostaban por una deportividad más explícita en asfalto, el Range Rover ofrecía un equilibrio único, combinando una potencia descomunal con unas capacidades todoterreno legendarias y un aura de exclusividad aristocrática que lo hacían inigualable.
Conclusión
Este Range Rover es mucho más que un vehículo; es una experiencia sensorial, un icono del exceso y la sofisticación. Representa la culminación de un sueño: tener un coche capaz de escalar una montaña con la misma facilidad con la que te lleva a una gala de ópera. Su consumo es tan legendario como su rendimiento, pero el sentimiento de poder, estatus y libertad que proporciona es algo que muy pocos coches en la historia han logrado igualar. Una joya para la eternidad.




