Lexus RX 300 President · 204 CV (2003-2006)

2003
Gasolina
AWD
Automático 5v
Lexus RX - Vista 1
Lexus RX - Vista 2
Lexus RX - Vista 3
Lexus RX - Vista 4

Especificaciones y análisis del Lexus RX

Potencia

204CV

Par

283Nm

Consumo

12.2l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

9s

Vel. Máx.

200km/h

Peso

1835kg

Precio

62,735

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

439 L

Depósito

72 L

Potencia

150 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima204 CV / 150 kW
Par máximo283 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito72 L
Maletero439 L

Análisis detallado del Lexus RX 300 President · 204 CV (2003-2006)

Descripción general

El Lexus RX 300 de 2003 no es solo un coche, es la materialización del lujo silencioso y la fiabilidad japonesa en el naciente segmento de los SUV premium. En una época dominada por la robustez alemana, Lexus propuso una alternativa basada en la suavidad, el confort y una calidad de construcción que rozaba la obsesión. Este vehículo fue un pionero, un embajador del refinamiento que redefinió lo que un todocamino de lujo podía ser.

Experiencia de conducción

Conducir el RX 300 es como deslizarse sobre una alfombra de seda. El motor V6 de 204 caballos entrega su potencia de una forma tan lineal y silenciosa que la velocidad se gana sin esfuerzo ni drama. La transmisión automática de cinco velocidades es su cómplice perfecta, con cambios imperceptibles que priorizan la comodidad por encima de todo. No busques una respuesta deportiva; busca una sensación de aislamiento y serenidad absolutas. La suspensión neumática absorbe cada imperfección del asfalto, creando una burbuja de paz en su interior, mientras la tracción total permanente aporta una confianza inquebrantable en cualquier circunstancia.

Diseño y estética

Su diseño fue una bocanada de aire fresco, rompiendo con las formas cuadradas de sus contemporáneos. Con una línea de techo inclinada y unas ópticas afiladas, el RX 300 proyectaba una imagen dinámica y elegante que ha envejecido con una dignidad asombrosa. Por dentro, el habitáculo es un santuario de lujo. Cada material, desde el cuero de los asientos hasta las inserciones de madera, fue elegido y ensamblado con una precisión milimétrica. El espacio es generoso y la atmósfera invita a la calma, demostrando que el verdadero lujo no necesita gritar para hacerse notar.

Tecnología y características

Para su tiempo, el RX 300 President era una proeza tecnológica. Fue uno de los primeros en integrar una pantalla táctil para el sistema de navegación y climatización, un elemento que hoy es estándar pero que entonces parecía ciencia ficción. El sistema de sonido Mark Levinson convertía el coche en una sala de conciertos privada, y los faros adaptativos que giraban en las curvas eran un toque de genialidad. Era tecnología pensada para hacer la vida más fácil y segura, no para abrumar, funcionando siempre con una fiabilidad impecable.

Competencia

En el campo de batalla de los SUV de lujo, el Lexus RX 300 se enfrentó a titanes como el BMW X5, que ofrecía una conducción más deportiva y directa, y el Mercedes-Benz ML, que jugaba la carta de la robustez y el prestigio de la estrella. También competía con el Volvo XC90, un referente en seguridad y espacio familiar. Frente a ellos, el Lexus no buscaba ganar en un circuito, sino en el día a día, conquistando a quienes valoraban un confort supremo, una calidad a prueba de bombas y una experiencia de propiedad libre de preocupaciones.

Conclusión

El Lexus RX 300 President es una obra maestra de la ingeniería del confort. Es un coche que te cuida, que te aísla del estrés del mundo exterior y que cumple sus promesas sin fallar. Aunque su consumo de combustible es elevado para los estándares actuales, lo compensa con una durabilidad legendaria y una sensación de bienestar que pocos coches pueden igualar. Es la elección perfecta para quien busca un refugio sobre ruedas, un compañero de viaje fiel que envejece como el buen vino, manteniendo intacta su esencia de lujo y serenidad.