Especificaciones y análisis del Lotus 3-Eleven
Potencia
416CV
Par
410Nm
Consumo
-l/100
Emisiones
235g/km
0-100 km/h
3.4s
Vel. Máx.
280km/h
Peso
-kg
Precio
-€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
2 / - puertas
- L
48 L
306 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Lotus 3-Eleven Road · 416 CV (2016-2019)
Descripción general
El Lotus 3-Eleven es la encarnación más salvaje y pura de la filosofía de Lotus: menos peso, más potencia. Concebido como un coche de circuito con matrícula para la calle, este biplaza radical de 416 CV es una declaración de intenciones, una máquina diseñada para un único propósito: ofrecer las sensaciones más intensas y directas que se pueden experimentar al volante.
Experiencia de conducción
Ponerse a los mandos del 3-Eleven es una experiencia visceral que bombardea los sentidos. Sin parabrisas que te aísle, el viento, el sonido y la velocidad te golpean con una fuerza abrumadora. La aceleración de 0 a 100 km/h en 3.4 segundos es brutal, catapultándote hacia adelante mientras el aullido del V6 sobrealimentado resuena justo detrás de tu cabeza. Cada cambio de la precisa caja manual es un evento mecánico, cada curva una lección de física y confianza. No es un coche, es un torrente de adrenalina pura.
Diseño y estética
Su diseño es la consecuencia directa de su función. No hay un solo elemento superfluo. La carrocería tipo barqueta, fabricada en materiales compuestos ligeros, expone su chasis de aluminio y su mecánica con orgullo. La aerodinámica es agresiva y funcional, con un imponente alerón trasero que genera un apoyo real. Es la estética de un coche de carreras, cruda y honesta, que grita rendimiento desde cada uno de sus ángulos.
Tecnología y características
La tecnología en el 3-Eleven se aleja de las pantallas táctiles y los asistentes de conducción. Aquí, la innovación reside en la ingeniería pura: un chasis de aluminio pegado y remachado, un motor V6 de origen Toyota pero profundamente modificado con un compresor, y una suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes. La única concesión moderna es un cuadro de instrumentos digital que muestra lo esencial. La verdadera tecnología es la que te conecta de forma telepática con el asfalto.
Competencia
Encontrar rivales directos para el 3-Eleven es una tarea compleja, ya que vive en un nicho muy exclusivo. No compite contra superdeportivos convencionales, sino contra otras armas de circuito matriculables como el Ariel Atom, el BAC Mono o el Caterham Seven más extremo. Son vehículos que, como el Lotus, sacrifican cualquier atisbo de confort y practicidad en el altar de la velocidad y la conexión hombre-máquina.
Conclusión
El Lotus 3-Eleven no es un coche para el día a día, ni siquiera para todos los aficionados. Es una obra de arte de la ingeniería, un instrumento de precisión para devorar circuitos y carreteras de montaña. Representa la culminación de una filosofía que ha definido a Lotus durante décadas. Conducirlo es un privilegio que te recuerda por qué amamos los coches, una experiencia inolvidable que se graba a fuego en la memoria.




