Especificaciones y análisis del Maserati Quattroporte
Potencia
280CV
Par
397Nm
Consumo
12.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
5.9s
Vel. Máx.
255km/h
Peso
1698kg
Precio
72,669€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
5 / 4 puertas
475 L
100 L
206 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Maserati Quattroporte V6 2.8 Manual · 280 CV (1994-2002)
Descripción general
El Maserati Quattroporte de 1995 es la encarnación del alma italiana en una berlina de lujo. No es solo un coche, es una declaración de intenciones, una pieza de historia automotriz que combina la elegancia de cuatro puertas con el corazón salvaje de un deportivo, gracias a su motor V6 biturbo y una codiciada caja de cambios manual.
Experiencia de conducción
Conducir este Quattroporte es una experiencia visceral que te transporta a otra época. El V6 de 2.8 litros despierta con un rugido profundo que se convierte en un aullido adictivo. Sientes el empuje brutal de los dos turbos al entrar en acción, una patada que te pega al asiento y te dibuja una sonrisa. La caja manual de seis velocidades ofrece un control total, una conexión mecánica y pura con la máquina, mientras la tracción trasera te invita a jugar en cada curva. Es un coche que exige respeto pero que recompensa con emociones puras y sin filtros.
Diseño y estética
Firmado por el legendario Marcello Gandini, su diseño es una obra de arte. Sus líneas son compactas, afiladas y musculosas, con el inconfundible recorte angular en el paso de rueda trasero, un sello de su creador. Es una elegancia agresiva, un traje de alta costura italiana que esconde un atleta. Por dentro, el lujo de los noventa te abraza con cuero suntuoso, madera noble y el icónico reloj ovalado de Maserati presidiendo el salpicadero. Cada detalle respira exclusividad y artesanía.
Tecnología y características
La tecnología de este Maserati no reside en pantallas, sino en su brillante ingeniería mecánica. El corazón es su motor V6 con cuatro válvulas por cilindro y un sistema biturbo, una proeza técnica para la época que entrega 280 caballos de pura sangre. El chasis fue diseñado para emocionar, con una suspensión deportiva y frenos de disco ventilados en las cuatro ruedas que garantizan un comportamiento dinámico a la altura de su motor. Es la celebración de la mecánica en su máxima expresión.
Competencia
En su tiempo, este Quattroporte se enfrentó a los titanes alemanes como el BMW M5 E34 y el Mercedes-Benz E 500. Mientras sus rivales ofrecían una perfección casi clínica y una fiabilidad a prueba de bombas, el Maserati jugaba en otra liga: la de la pasión. Era la elección del conductor que buscaba un carácter único, un diseño exótico y un sonido que erizaba la piel, prefiriendo el alma italiana a la fría eficiencia germana.
Conclusión
El Maserati Quattroporte IV es mucho más que una berlina rápida; es un clásico moderno que captura la esencia de una era. Representa el pináculo de la berlina deportiva analógica, un coche con un alma inmensa que te habla y te hace sentir vivo. Poseerlo es un acto de amor que requiere dedicación, pero a cambio ofrece una experiencia de conducción inolvidable y el orgullo de custodiar una pieza genuina del automovilismo italiano.




