Especificaciones y análisis del Maserati Quattroporte
Potencia
400CV
Par
451Nm
Consumo
15.8l/100
Emisiones
370g/km
0-100 km/h
5.2s
Vel. Máx.
275km/h
Peso
2045kg
Precio
126,116€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
RWD
5 / 4 puertas
450 L
90 L
294 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Maserati Quattroporte Duo Select · 400 CV (2008-2009)
Descripción general
El Maserati Quattroporte de 2008 no es simplemente una berlina de lujo, es la encarnación del alma italiana en un traje de cuatro puertas. Con un linaje que evoca pasión y exclusividad, este vehículo representa la perfecta simbiosis entre la elegancia de una limusina y el corazón indomable de un deportivo, una declaración de intenciones para quien busca distinguirse del resto.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Quattroporte es dirigir una orquesta mecánica cuyo solista es el glorioso motor V8 de 400 CV. Cada aceleración es un crescendo que te eriza la piel, un sonido puro y adictivo que emana directamente de Maranello. La transmisión Duo Select, con su carácter derivado de la competición, ofrece cambios viscerales y una conexión hombre-máquina que se ha perdido en la era moderna. A pesar de su tamaño, se mueve con una agilidad sorprendente, invitándote a devorar kilómetros de autopista y a disfrutar de cada curva como si fuera la última. Es una experiencia de conducción visceral y profundamente emocional.
Diseño y estética
Trazado por la legendaria pluma de Pininfarina, el diseño del Quattroporte es una obra de arte atemporal. Sus proporciones son majestuosas, con un capó largo y una silueta fluida que transmite movimiento incluso en parado. El frontal, dominado por la icónica calandra del tridente, es una promesa de la potencia que esconde. Por dentro, el lujo italiano te abraza con cuero de la más alta calidad, maderas nobles y un ambiente que combina la artesanía tradicional con un enfoque deportivo, creando una cabina que es tanto un salón de lujo como la cabina de un caza.
Tecnología y características
En su época, el Quattroporte integraba tecnología enfocada en potenciar la experiencia de conducción. El sistema de suspensión adaptativa Skyhook era clave, ajustando la dureza de los amortiguadores en tiempo real para ofrecer un equilibrio sublime entre confort de marcha y control deportivo. El corazón tecnológico era su motor V8 atmosférico y la caja de cambios robotizada Duo Select, una pieza de ingeniería que priorizaba las prestaciones y las sensaciones puras por encima de la suavidad de los convertidores de par de sus rivales.
Competencia
En el olimpo de las berlinas de alto rendimiento, el Quattroporte se enfrentaba a la fría perfección alemana. Sus rivales directos eran el Mercedes-Benz Clase S, el BMW Serie 7 y el Audi A8. Mientras sus competidores germanos apostaban por la sobriedad, la tecnología abrumadora y la eficiencia clínica, el Maserati ofrecía un alma diferente: más pasión, más sonido, más estilo y una exclusividad que lo convertía en la elección del corazón frente a la razón.
Conclusión
El Maserati Quattroporte es mucho más que un coche; es una celebración del automovilismo más pasional. Es una berlina que te hace sentir vivo, que te recompensa con un sonido celestial y una estética que roba miradas. Sí, su consumo es elevado y su mantenimiento exige cariño y presupuesto, pero las sensaciones que transmite son invaluables. Es una joya para puristas, un futuro clásico que representa una forma de entender el lujo y la deportividad que se resiste a desaparecer.




