Maybach 57 S · 612 CV (2008-2010)

2003
Gasolina
RWD
Automático 5v
Maybach 57 - Vista 1
Maybach 57 - Vista 2
Maybach 57 - Vista 3
Maybach 57 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Maybach 57

Potencia

612CV

Par

1000Nm

Consumo

16.4l/100

Emisiones

390g/km

0-100 km/h

5s

Vel. Máx.

275km/h

Peso

2735kg

Precio

496,500

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

RWD

Plazas

4 / 4 puertas

Maletero

605 L

Depósito

110 L

Potencia

450 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima612 CV / 450 kW
Par máximo1000 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito110 L
Maletero605 L

Análisis detallado del Maybach 57 S · 612 CV (2008-2010)

Descripción general

El Maybach 57 S no es simplemente un coche, es la resurrección de un mito, una declaración de intenciones rodante que en 2008 buscaba redefinir el concepto de lujo absoluto. Concebido para quienes no aceptan concesiones, este vehículo representa la cúspide de la ingeniería y la artesanía de su tiempo, un santuario de opulencia y poder destinado a una élite muy exclusiva.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del 57 S es sentir el mundo bajo tu control. El corazón de la bestia, un V12 biturbo de 612 caballos, empuja con la fuerza de una locomotora de lujo, entregando 1000 Nm de par de una forma tan brutal como sedosa. Acelerar es como un despegue en un jet privado; el silencio en la cabina es casi absoluto, aislándote en una burbuja de serenidad mientras el paisaje se desdibuja. A pesar de sus casi tres toneladas, la agilidad es sorprendente, flotando sobre el asfalto gracias a una suspensión que parece borrar las imperfecciones del camino. Es una experiencia sensorial abrumadora, una demostración de poderío y confort sin igual.

Diseño y estética

Su diseño es una oda a la grandeza, una silueta monumental que impone respeto y admiración a su paso. Con más de 5.7 metros de longitud, su presencia es imponente, con líneas clásicas y atemporales que huyen de las modas pasajeras. Cada detalle, desde la icónica parrilla hasta la pintura bitono, grita exclusividad. El interior es su verdadera obra maestra: un salón rodante tapizado en los cueros más finos y maderas nobles, donde el espacio y el confort para los pasajeros traseros alcanzan un nivel celestial. Es menos un coche y más una pieza de alta costura automotriz.

Tecnología y características

La tecnología del Maybach 57 S estaba al servicio del confort supremo. Su suspensión neumática activa era pura magia, creando un efecto de alfombra voladora. El motor V12 biturbo era una proeza de la ingeniería, capaz de mover su colosal masa con una facilidad pasmosa. En el habitáculo, ofrecía lo último de su época en entretenimiento y comodidades, como asientos traseros reclinables con masaje y un sistema de sonido envolvente. Aunque su caja de cambios de 5 velocidades o su sistema de infoentretenimiento puedan parecer hoy superados, en su momento representaba la vanguardia del lujo tecnológico.

Competencia

En el olimpo del superlujo, el Maybach 57 S se medía con un único y formidable adversario: el Rolls-Royce Phantom. Ambos representaban dos filosofías distintas de la opulencia máxima, el alemán con su enfoque en la perfección técnica y la potencia sobrecogedora, y el británico con su aura de aristocracia y tradición artesanal. En un segundo plano, el Bentley Mulsanne también competía por el favor de los ultrarricos, ofreciendo una mezcla de lujo y deportividad. La elección entre ellos era, y sigue siendo, una cuestión de puro sentimiento y lealtad a una visión del lujo.

Conclusión

El Maybach 57 S es mucho más que un coche; es un monumento a una era de opulencia sin límites, un sueño de ingeniería que se atrevió a tocar el cielo. Hoy, se erige como un futuro clásico, un testimonio rodante de lo que es posible cuando el coste no es un obstáculo. Conducirlo o ser transportado en él es una experiencia que trasciende la automoción para convertirse en un recuerdo imborrable, una cápsula de lujo, poder y silencio que te transporta a otra dimensión. Es, en definitiva, una obra de arte sobre ruedas.