Mazda 626 Limited DVTD 16V 4p · 110 CV (2001-2003)

1998
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Mazda 626 - Vista 1
Mazda 626 - Vista 2
Mazda 626 - Vista 3
Mazda 626 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mazda 626

Potencia

110CV

Par

230Nm

Consumo

5.9l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11s

Vel. Máx.

191km/h

Peso

1340kg

Precio

21,300

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

502 L

Depósito

64 L

Potencia

81 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima110 CV / 81 kW
Par máximo230 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito64 L
Maletero502 L

Análisis detallado del Mazda 626 Limited DVTD 16V 4p · 110 CV (2001-2003)

Descripción general

El Mazda 626 Limited DVTD 16V 4p, un sedán que vio la luz entre 2001 y 2003, se presenta como una opción equilibrada y funcional. Con un precio de 21.300 € en su momento, este vehículo buscaba ofrecer una experiencia de conducción sólida y confiable, sin grandes alardes pero con la calidad que se espera de la marca japonesa. Su motor diésel de 110 CV, combinado con una transmisión manual de 5 velocidades, prometía eficiencia y un rendimiento adecuado para el día a día.

Experiencia de conducción

Al volante del Mazda 626, la sensación predominante es de solidez y control. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, ofrece una respuesta predecible y una conexión decente con la carretera. La suspensión tipo McPherson en el eje delantero, junto con las barras estabilizadoras, contribuye a un comportamiento estable y confortable, absorbiendo bien las irregularidades del asfalto. El motor diésel, con sus 110 CV y 230 Nm de par, empuja con suficiencia, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 11 segundos y una velocidad máxima de 191 km/h. No es un coche deportivo, pero cumple con creces en trayectos largos y en el tráfico urbano, ofreciendo una conducción relajada y segura.

Diseño y estética

El diseño del Mazda 626 Limited DVTD 16V 4p es un reflejo de la sobriedad y la funcionalidad de la época. Sus líneas son clásicas y atemporales, sin estridencias, lo que le confiere una elegancia discreta. Con 4590 mm de largo, 1710 mm de ancho y 1430 mm de alto, su silueta de berlina de cuatro puertas es proporcionada y bien resuelta. Los detalles son sencillos, pero la calidad de construcción se percibe en el ajuste de los paneles y en la robustez general del conjunto. Es un coche que no busca llamar la atención, sino ofrecer una estética agradable y duradera.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Mazda 626 de principios de los 2000 incorporaba lo esencial para la época. Su motor diésel de 1998 cc, con inyección directa, admisión variable, turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La culata de aluminio y el bloque de hierro garantizaban durabilidad. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, proporcionando una frenada eficaz. Aunque no disponía de las ayudas a la conducción modernas, su equipamiento básico era suficiente para una conducción segura y cómoda.

Competencia

En su segmento, el Mazda 626 competía con berlinas de tamaño medio como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo, el Opel Vectra o el Toyota Avensis. Frente a ellos, el 626 ofrecía una alternativa con un enfoque en la fiabilidad y la durabilidad, características muy valoradas en la marca. Si bien no destacaba por un diseño vanguardista o una tecnología puntera, su equilibrio general y su motor diésel eficiente lo convertían en una opción atractiva para aquellos que buscaban un coche práctico y sin complicaciones.

Conclusión

El Mazda 626 Limited DVTD 16V 4p es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo un testimonio de la ingeniería japonesa. Es un vehículo honesto, sin pretensiones, que cumple con su cometido de transportar a sus ocupantes de forma cómoda y segura. Su motor diésel es un compañero fiel, y su diseño atemporal le permite envejecer con dignidad. Es una elección sensata para quienes valoran la fiabilidad, la eficiencia y una conducción sin sobresaltos. Un coche que, aunque no te robará el aliento, te ofrecerá una experiencia de propiedad satisfactoria y duradera.