Mazda B-2500 Sportive 2.5TD 12V DC · 109 CV (2003-2007)

1999
Gasóleo
AWD
Manual 5v
Mazda B-2500 - Vista 1
Mazda B-2500 - Vista 2
Mazda B-2500 - Vista 3
Mazda B-2500 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mazda B-2500

Potencia

109CV

Par

266Nm

Consumo

-l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

23.1s

Vel. Máx.

147km/h

Peso

1805kg

Precio

24,200

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

- L

Depósito

70 L

Potencia

80 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima109 CV / 80 kW
Par máximo266 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero0 L

Análisis detallado del Mazda B-2500 Sportive 2.5TD 12V DC · 109 CV (2003-2007)

Descripción general

El Mazda B-2500 Doble Cabina de 1999, en su versión Sportive 2.5TD 12V DC, es un vehículo que evoca la robustez y la funcionalidad de una época donde la utilidad primaba. Con su motor diésel de 109 CV y tracción integral, se presentaba como una opción sólida para quienes buscaban un compañero de trabajo incansable o una herramienta para la aventura, sin grandes pretensiones de lujo, pero con la promesa de durabilidad y capacidad.

Experiencia de conducción

Al volante del B-2500, la sensación es de dominio sobre el terreno. Su motor diésel de 2.5 litros, aunque no es un derroche de potencia con sus 109 CV, entrega un par motor de 266 Nm a solo 2000 rpm, lo que se traduce en una respuesta contundente a bajas revoluciones, ideal para arrastrar cargas o superar obstáculos. La aceleración de 0 a 100 km/h en 23.1 segundos y una velocidad máxima de 147 km/h nos recuerdan que no es un coche para correr, sino para trabajar y explorar. La suspensión, con paralelogramo deformable delante y eje rígido detrás, junto a la tracción AWD, confiere una gran capacidad fuera del asfalto, aunque en carretera puede resultar algo menos refinada. La dirección de recirculación de bolas, sin ser la más precisa, cumple su función en un vehículo de estas características.

Diseño y estética

El diseño del Mazda B-2500 Doble Cabina es puramente funcional y robusto, reflejando su propósito como vehículo de trabajo y aventura. Sus líneas son sencillas y contundentes, sin adornos superfluos. La doble cabina ofrece espacio para cinco ocupantes, combinando la versatilidad de un turismo con la capacidad de carga de una pick-up. Las dimensiones, con 5005 mm de largo y 1750 mm de alto, le otorgan una presencia imponente. Es un diseño que, aunque de finales de los 90, mantiene una estética atemporal en su segmento, priorizando la resistencia y la practicidad sobre la sofisticación estética.

Tecnología y características

En el Mazda B-2500 de 1999, la tecnología se enfoca en la fiabilidad mecánica y la funcionalidad. Su motor diésel de 2.5 litros con inyección indirecta, turbo e intercooler, es un ejemplo de ingeniería robusta y probada para la época. La transmisión manual de 5 velocidades y la tracción integral (AWD) son elementos clave que garantizan su capacidad en diversas condiciones. Los frenos de disco ventilados delanteros y de tambor traseros, junto con la suspensión diseñada para soportar cargas y terrenos difíciles, completan un conjunto tecnológico pensado para la durabilidad y el rendimiento en entornos exigentes, más que para la vanguardia electrónica.

Competencia

En su época, el Mazda B-2500 Doble Cabina competía con otros pesos pesados del segmento de las pick-ups, como el Toyota Hilux, el Nissan Navara (o Pick Up en algunos mercados) y el Mitsubishi L200. Todos ellos ofrecían configuraciones similares de doble cabina, motores diésel robustos y tracción 4x4, buscando atraer a clientes que necesitaban un vehículo versátil para el trabajo y el ocio, con una probada resistencia y capacidad todoterreno.

Conclusión

El Mazda B-2500 Doble Cabina de 1999 es un testimonio de la ingeniería práctica y duradera. No busca deslumbrar con lujos o prestaciones deportivas, sino que se enfoca en ofrecer una herramienta fiable y capaz para el trabajo duro y las aventuras fuera del asfalto. Su diseño robusto, su motor diésel con buen par y su tracción integral lo convierten en un compañero leal para quienes valoran la funcionalidad y la resistencia por encima de todo. Es un vehículo que, a pesar de los años, sigue siendo apreciado por su fiabilidad y su capacidad para afrontar cualquier desafío.