Especificaciones y análisis del Mazda CX-30
Potencia
116CV
Par
270Nm
Consumo
6l/100
Emisiones
158g/km
0-100 km/h
12.6s
Vel. Máx.
183km/h
Peso
1446kg
Precio
31,425€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
430 L
51 L
85 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mazda CX-30 Evolution 1.8 SKYACTIV-D 85 kW (116 CV) Aut. · 116 CV (2019-2021)
Descripción general
El Mazda CX-30 5p 1,8 Diésel de 116 CV con transmisión automática de 6 velocidades y tracción delantera, en su versión Evolution, es una propuesta fascinante para quienes buscan un SUV compacto con un toque distintivo. Lanzado en 2020, este modelo se posiciona como una alternativa elegante y eficiente, prometiendo una experiencia de conducción equilibrada y un diseño que no deja indiferente. Su motor diésel, aunque modesto en potencia, se asocia a una transmisión suave, buscando la armonía entre rendimiento y consumo.
Experiencia de conducción
Al volante del Mazda CX-30, la sensación es de control y refinamiento. La dirección eléctrica, aunque no es sensible a la velocidad, ofrece una respuesta precisa que invita a disfrutar de cada curva. La suspensión, con McPherson delante y eje torsional detrás, filtra las irregularidades del asfalto con solvencia, proporcionando un confort notable sin sacrificar la estabilidad. El motor diésel de 116 CV, con sus 270 Nm de par desde bajas revoluciones, empuja con suficiente energía para el día a día, aunque no esperes aceleraciones fulgurantes (0-100 km/h en 12.6 segundos). La transmisión automática de convertidor de par de 6 velocidades opera con suavidad, haciendo los cambios casi imperceptibles y contribuyendo a una conducción relajada. El consumo combinado de 6 l/100km es un punto a favor para viajes largos, y el sistema Stop&Start ayuda a contenerlo en ciudad. En definitiva, es un coche que se disfruta conduciendo, con un equilibrio entre confort y dinamismo que pocos rivales pueden igualar.
Diseño y estética
El diseño del Mazda CX-30 es, sin duda, uno de sus puntos fuertes. Mazda ha logrado crear un SUV compacto con una estética fluida y elegante, que se aleja de las líneas agresivas de otros modelos. Sus 4395 mm de largo, 1795 mm de ancho y 1540 mm de alto le confieren una silueta proporcionada y atlética. Los pasos de rueda en plástico negro, aunque funcionales, añaden un toque robusto que contrasta con la sofisticación de las superficies curvas de la carrocería. Las llantas de 18 pulgadas con neumáticos 215/55 R18 complementan a la perfección el conjunto. En el interior, la calidad de los materiales y el cuidado por los detalles son evidentes, creando un ambiente acogedor y premium. El maletero de 430 litros es suficiente para las necesidades de una familia pequeña, y el diámetro de giro de 10.6 metros facilita las maniobras en ciudad. Es un coche que entra por los ojos y que, una vez dentro, te envuelve en una atmósfera de buen gusto.
Tecnología y características
Aunque el Mazda CX-30 de 2020 no es un escaparate de la tecnología más vanguardista en cuanto a electrificación, sí incorpora soluciones inteligentes que mejoran la experiencia de conducción y la eficiencia. Su motor diésel SKYACTIV-D de 1.8 litros, con inyección directa, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de ingeniería para optimizar el rendimiento y reducir las emisiones. La compresión de 14.8:1 es notable para un diésel. La transmisión automática de 6 velocidades, aunque no es la más rápida del mercado, destaca por su suavidad y fiabilidad. En cuanto a seguridad, Mazda siempre ha puesto un gran énfasis, y este modelo no es una excepción, ofreciendo un conjunto de ayudas a la conducción que contribuyen a la tranquilidad del conductor. La etiqueta DGT 'C' lo posiciona adecuadamente en términos de emisiones para su época.
Competencia
El Mazda CX-30 se enfrenta a una dura competencia en el segmento de los SUV compactos. Sus principales rivales incluyen modelos como el Audi Q3, BMW X1, Mercedes-Benz GLA, Volkswagen T-Roc, Hyundai Kona, Kia Seltos, Toyota C-HR y Honda HR-V. Frente a ellos, el CX-30 destaca por su diseño emocional, la calidad de sus acabados interiores y una dinámica de conducción más orientada al placer. Si bien puede que no ofrezca la misma potencia bruta que algunos de sus competidores premium, o la electrificación avanzada de otros, su equilibrio general y su propuesta de valor lo convierten en una opción muy atractiva para quienes buscan algo diferente y con carácter.
Conclusión
El Mazda CX-30 5p 1,8 Diésel de 116 CV es un coche que enamora por su diseño, convence por su calidad y agrada por su comportamiento dinámico. No es el más potente ni el más tecnológico de su segmento, pero ofrece una experiencia de conducción refinada y un confort notable. Su motor diésel, aunque modesto, es eficiente y cumple con creces para el uso diario y los viajes. Es una elección ideal para aquellos que valoran la estética, la calidad de construcción y una conducción placentera, buscando un SUV compacto que se desmarque de la multitud. Un coche que te hace sentir bien al volante y que te acompaña con elegancia en cada trayecto.




