Mazda CX-5 Zenith 2.0 SKYACTIV-G 121 kW (165 CV) 2WD · 165 CV (2018-2020)

2017
Gasolina
FWD
Manual 6v
Mazda CX-5 - Vista 1
Mazda CX-5 - Vista 2
Mazda CX-5 - Vista 3
Mazda CX-5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mazda CX-5

Potencia

165CV

Par

213Nm

Consumo

7.4l/100

Emisiones

145g/km

0-100 km/h

10.4s

Vel. Máx.

201km/h

Peso

1518kg

Precio

30,650

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

477 L

Depósito

56 L

Potencia

121 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima165 CV / 121 kW
Par máximo213 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito56 L
Maletero477 L

Análisis detallado del Mazda CX-5 Zenith 2.0 SKYACTIV-G 121 kW (165 CV) 2WD · 165 CV (2018-2020)

Descripción general

El Mazda CX-5 de 2017, en su versión Zenith 2.0 SKYACTIV-G de 165 CV, se presenta como un SUV que busca la armonía entre la estética, el placer de conducción y la funcionalidad. Con un diseño que evoca movimiento y una mecánica que prioriza la eficiencia sin recurrir a la sobrealimentación, este modelo se posiciona como una opción distintiva en su segmento, ofreciendo una experiencia de conducción pura y conectada.

Experiencia de conducción

Al volante del CX-5, la sensación es de control y agilidad. El motor de gasolina de 165 CV, aunque no es un derroche de potencia bruta, entrega su fuerza de manera lineal y predecible, invitando a una conducción suave pero gratificante. La transmisión manual de 6 velocidades es precisa y contribuye a una experiencia más inmersiva. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con los frenos de disco ventilados de 297 mm en el eje delantero y 303 mm en el trasero, proporcionan una estabilidad y seguridad notables, haciendo que cada viaje sea un placer, tanto en ciudad como en carretera. La dirección asistida eléctrica ofrece una respuesta directa, conectando al conductor con el asfalto de una manera que pocos SUV logran.

Diseño y estética

El diseño del Mazda CX-5 de 2017 es una de sus mayores fortalezas, encarnando la filosofía 'Kodo - Alma del Movimiento' de Mazda. Sus líneas fluidas y dinámicas, junto con una silueta atlética, le confieren una presencia elegante y a la vez robusta. Los faros afilados y la parrilla prominente crean una mirada decidida, mientras que las llantas de 19 pulgadas (225/55 R19) complementan su postura. El interior, con un enfoque en la ergonomía y la calidad de los materiales, ofrece un ambiente acogedor y sofisticado, donde cada detalle está pensado para el confort de los ocupantes. La longitud de 4550 mm, la anchura de 1840 mm y la altura de 1675 mm, junto con una distancia entre ejes de 2700 mm, garantizan un espacio interior generoso y un maletero de 477 litros, ideal para las aventuras del día a día o los viajes largos.

Tecnología y características

Aunque el Mazda CX-5 de 2017 se centra en una experiencia de conducción más analógica, no escatima en tecnología esencial. Su motor SKYACTIV-G de 2.0 litros y 165 CV es un ejemplo de ingeniería avanzada, con una alta relación de compresión de 13:1 y un sistema de inyección directa que optimiza la eficiencia del combustible. La tecnología Stop&Start contribuye a reducir el consumo y las emisiones en entornos urbanos. En cuanto a seguridad y confort, incorpora elementos como la dirección asistida eléctrica y un chasis bien equilibrado con barras estabilizadoras tanto delanteras como traseras, que mejoran la dinámica de conducción. Aunque no se detallan sistemas de asistencia a la conducción de última generación, su enfoque en la mecánica y la construcción sólida aseguran una base tecnológica robusta y fiable.

Competencia

El Mazda CX-5 compite en un segmento muy concurrido de SUV compactos, enfrentándose a modelos como el Nissan Qashqai, el Hyundai Tucson, el Kia Sportage, el Volkswagen Tiguan y el Peugeot 3008. Frente a ellos, el CX-5 se distingue por su enfoque en el placer de conducción, su diseño distintivo y la filosofía de motorización atmosférica, que ofrece una respuesta más lineal y una fiabilidad contrastada. Mientras que algunos rivales apuestan por motores turboalimentados de menor cilindrada, Mazda mantiene su compromiso con la ingeniería SKYACTIV, buscando la eficiencia a través de la optimización mecánica.

Conclusión

El Mazda CX-5 Zenith 2.0 SKYACTIV-G de 2017 es un SUV que enamora por su equilibrio. No busca ser el más potente ni el más tecnológico, sino ofrecer una experiencia de conducción auténtica y un diseño que perdura en el tiempo. Es un coche para aquellos que valoran la conexión con la carretera, la calidad de construcción y una estética que se desmarca de lo convencional. Su consumo combinado de 7.4 l/100km y sus emisiones de 145 g/km de CO2 lo sitúan en una posición competitiva, y su etiqueta ambiental C lo hace apto para las normativas actuales. En definitiva, el CX-5 es una elección emocional y racional a partes iguales, un compañero de viaje que promete satisfacción en cada kilómetro.