Especificaciones y análisis del Mazda CX-5
Potencia
150CV
Par
380Nm
Consumo
5.6l/100
Emisiones
147g/km
0-100 km/h
9.4s
Vel. Máx.
204km/h
Peso
1655kg
Precio
32,900€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
477 L
56 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mazda CX-5 Evolution 2.2 SKYACTIV-D 110 kW (150 CV) 2WD · 150 CV (2021)
Descripción general
El Mazda CX-5 2017, en su versión Evolution 2.2 SKYACTIV-D de 150 CV, se presenta como un SUV que desafía las convenciones. Con un motor diésel de 2.191 cc y 150 CV, este vehículo promete una experiencia de conducción equilibrada y eficiente. Su diseño, fiel a la filosofía Kodo de Mazda, irradia dinamismo y elegancia, mientras que su interior ofrece un espacio confortable y bien equipado. Es un coche que busca conectar con el conductor a través de sensaciones puras y una tecnología pensada para el disfrute.
Experiencia de conducción
Al volante del CX-5, la sensación es de control y agilidad. El motor diésel de 150 CV, con un par motor de 380 Nm a 1800 rpm, responde con contundencia desde bajas revoluciones, ofreciendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 9.4 segundos y una velocidad máxima de 204 km/h. La transmisión manual de 6 velocidades es precisa y suave, invitando a una conducción activa. La suspensión, con McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra las irregularidades del terreno con maestría, proporcionando un confort notable sin sacrificar la estabilidad. La dirección asistida eléctrica es directa y comunicativa, transmitiendo confianza en cada curva. Es un coche que se siente ligero y ágil, a pesar de sus 1655 kg, y que invita a disfrutar de cada trayecto.
Diseño y estética
El diseño del Mazda CX-5 es una declaración de intenciones. La filosofía Kodo, 'Alma del Movimiento', se materializa en líneas fluidas y musculosas que evocan la imagen de un depredador en movimiento. El frontal, con su parrilla prominente y faros afilados, le confiere una mirada penetrante. Los laterales, con sus superficies limpias y pasos de rueda marcados, transmiten robustez y dinamismo. La zaga, con sus pilotos horizontales y doble salida de escape, remata un conjunto armonioso y deportivo. Las llantas de 19 pulgadas, con neumáticos 225/55 R19, complementan a la perfección la estética general. En el interior, la elegancia se combina con la funcionalidad. Los materiales son de buena calidad y los acabados, precisos. El salpicadero, orientado al conductor, es intuitivo y ergonómico. Los asientos, cómodos y con buen soporte lateral, invitan a largos viajes. El maletero, con 477 litros, ofrece una capacidad generosa para el equipaje.
Tecnología y características
El Mazda CX-5 incorpora una serie de tecnologías que mejoran la experiencia de conducción y la seguridad. El motor SKYACTIV-D, con su alta relación de compresión de 14.4, optimiza la combustión para ofrecer un rendimiento excepcional y un consumo combinado de 5.6 l/100km. La inyección directa por conducto común, el turbo de geometría variable y el intercooler contribuyen a una entrega de potencia suave y eficiente. El sistema Stop&Start ayuda a reducir el consumo en ciudad. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados de 297 mm delante y discos de 303 mm detrás, garantizando una frenada potente y segura. La dirección asistida eléctrica, sensible a la velocidad, proporciona una asistencia precisa en todo momento. Aunque no se detallan sistemas de asistencia a la conducción avanzados, la base tecnológica del CX-5 es sólida y fiable.
Competencia
En el competitivo segmento de los SUV compactos, el Mazda CX-5 se enfrenta a rivales de peso como el Volkswagen Tiguan, el Peugeot 3008, el Hyundai Tucson o el Kia Sportage. Frente a ellos, el CX-5 destaca por su diseño distintivo, su enfoque en el placer de conducción y la eficiencia de sus motores SKYACTIV. Si bien algunos rivales pueden ofrecer más opciones de personalización o una mayor carga tecnológica en ciertos aspectos, el Mazda CX-5 se posiciona como una opción atractiva para aquellos que buscan un equilibrio entre estilo, dinamismo y fiabilidad.
Conclusión
El Mazda CX-5 Evolution 2.2 SKYACTIV-D de 150 CV es un SUV que enamora por su diseño, convence por su dinámica de conducción y satisface por su eficiencia. Es un coche que no solo te lleva de un punto A a un punto B, sino que te invita a disfrutar del camino. Su motor diésel ofrece un rendimiento notable con un consumo contenido, y su interior, bien diseñado y confortable, hace que cada viaje sea un placer. Es una opción muy recomendable para quienes buscan un SUV con carácter, estilo y una experiencia de conducción gratificante.




