Especificaciones y análisis del Mazda CX-5
Potencia
184CV
Par
445Nm
Consumo
6.1l/100
Emisiones
160g/km
0-100 km/h
9.3s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
1703kg
Precio
39,273€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
510 L
56 L
135 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mazda CX-5 Origin 2.2 SKYACTIV-D 135 kW (184 CV) 2WD 6AT · 184 CV (2021-2023)
Descripción general
El Mazda CX-5 5p 2,2 Diésel de 184 CV con transmisión automática de 6 velocidades y tracción delantera, en su versión de 2022, se presenta como una opción equilibrada y sofisticada dentro del segmento SUV. Con un precio de 39.273 €, este modelo busca conquistar a aquellos que valoran la elegancia, la eficiencia y una experiencia de conducción gratificante. Su motor diésel de 2.191 cc y 184 CV promete un rendimiento notable, mientras que su diseño Kodo sigue siendo un referente de belleza y dinamismo en la carretera.
Experiencia de conducción
Al volante del Mazda CX-5, la sensación es de control y refinamiento. El motor diésel de 184 CV entrega su potencia de manera suave y progresiva, con un par motor de 445 Nm que asegura una respuesta contundente en cualquier situación. La transmisión automática de 6 velocidades opera con una fluidez que realza el confort de marcha, haciendo que los viajes largos sean un verdadero placer. La dirección, precisa y comunicativa, junto con una suspensión bien equilibrada (McPherson delante y paralelogramo deformable detrás), ofrece un compromiso ideal entre agilidad en curvas y comodidad en autopista. A pesar de su tamaño, el CX-5 se siente ágil y predecible, invitando a disfrutar de cada trayecto. La insonorización del habitáculo contribuye a una atmósfera serena, donde el ruido del motor diésel apenas se percibe, incluso a velocidades elevadas.
Diseño y estética
El diseño del Mazda CX-5 es una de sus mayores fortalezas. Basado en la filosofía Kodo, 'Alma del Movimiento', sus líneas fluidas y superficies esculpidas le otorgan una presencia elegante y atlética. La parrilla frontal, prominente y con un patrón tridimensional, se integra armoniosamente con los faros afilados, creando una mirada distintiva. La silueta lateral, con una línea de techo ligeramente descendente y pasos de rueda marcados, transmite dinamismo. En la parte trasera, los pilotos LED y el doble escape refuerzan su carácter deportivo. El interior no se queda atrás, con un diseño sobrio pero sofisticado, donde la calidad de los materiales y los ajustes son palpables. La ergonomía está cuidadosamente estudiada, con todos los controles al alcance del conductor, y los asientos ofrecen un excelente soporte y confort, incluso en trayectos largos. Es un diseño que no solo atrae miradas, sino que también invita a ser vivido.
Tecnología y características
El Mazda CX-5 incorpora una serie de tecnologías orientadas a mejorar la seguridad, el confort y la conectividad. Aunque no es un vehículo eléctrico, su motor diésel SKYACTIV-D de 2.2 litros es un ejemplo de eficiencia, con una relación de compresión de 14.4:1 y un sistema de inyección directa que optimiza la combustión. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados de 320 mm delante y discos de 303 mm detrás, garantizando una frenada potente y segura. La dirección asistida eléctrica contribuye a una conducción más relajada. En el interior, el sistema de infoentretenimiento, aunque no es el más vanguardista del mercado, es intuitivo y fácil de usar, con una pantalla central que permite controlar diversas funciones del vehículo. La conectividad con smartphones es estándar, y los sistemas de asistencia a la conducción, como el control de crucero adaptativo o la alerta de cambio involuntario de carril, están presentes para ofrecer una experiencia de conducción más segura y menos estresante. Su etiqueta DGT 'C' refleja su compromiso con la eficiencia dentro de los motores de combustión.
Competencia
El Mazda CX-5 compite en un segmento muy concurrido, enfrentándose a rivales de la talla del Hyundai Tucson, el Kia Sportage, el Volkswagen Tiguan o el Peugeot 3008. Frente a ellos, el CX-5 se distingue por su diseño más emocional y su enfoque en la experiencia de conducción. Mientras que algunos competidores pueden ofrecer interiores más tecnológicos o motorizaciones híbridas más avanzadas, el Mazda apuesta por una combinación de elegancia atemporal, calidad de construcción y un tacto de conducción que evoca sensaciones más puras. Su motor diésel de 184 CV lo posiciona como una opción potente y eficiente para aquellos que aún prefieren este tipo de propulsor, destacando por su suavidad y bajo consumo (6.1 l/100km WLTP combinado) en comparación con otros diésel de su categoría.
Conclusión
El Mazda CX-5 5p 2,2 Diésel de 184 CV es un SUV que enamora por su diseño, convence por su calidad y satisface por su dinámica de conducción. Es un coche para aquellos que buscan algo más que un simple medio de transporte; buscan una experiencia. Su motor diésel ofrece un equilibrio perfecto entre potencia y eficiencia, ideal para viajes largos y el día a día. Aunque no es el más tecnológico en cuanto a pantallas o electrificación, su enfoque en lo esencial, la calidad de los materiales y la ergonomía, lo convierten en una opción muy atractiva. Es un vehículo que te hace sentir bien al volante, con una estética que perdura en el tiempo y una fiabilidad que Mazda ha sabido construir a lo largo de los años. Una elección inteligente para quienes valoran la elegancia, el confort y el placer de conducir.




