Especificaciones y análisis del Mazda Mazda3
Potencia
109CV
Par
240Nm
Consumo
4.8l/100
Emisiones
128g/km
0-100 km/h
11.5s
Vel. Máx.
185km/h
Peso
1310kg
Precio
19,790€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
413 L
55 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mazda 3 SportSedán Active+ CRTD 109cv (2006-2008)
Descripción general
El Mazda3 SportSedán Active+ CRTD 109cv de 2006 es una berlina que combina la fiabilidad japonesa con un toque de deportividad. Este modelo, con su motor diésel de 109 CV, se presenta como una opción equilibrada para quienes buscan un coche práctico y eficiente sin renunciar a un cierto dinamismo en la conducción. Su diseño atemporal y su enfoque en la experiencia al volante lo convierten en un vehículo interesante dentro de su segmento.
Experiencia de conducción
Al volante del Mazda3 SportSedán, la sensación es de control y agilidad. El motor diésel de 109 CV, aunque no es un derroche de potencia, ofrece una respuesta adecuada para el día a día y permite afrontar viajes con solvencia. La dirección es precisa y la suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, proporciona un buen equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la conexión con la carretera. La caja de cambios manual de 5 velocidades es suave y precisa, contribuyendo a una experiencia de conducción agradable y participativa. Es un coche que invita a disfrutar de cada trayecto, con una pisada firme y segura.
Diseño y estética
El diseño del Mazda3 SportSedán de 2006 se caracteriza por sus líneas fluidas y su silueta elegante. La carrocería de cuatro puertas, con una longitud de 4490 mm, le confiere una presencia distinguida. Los faros delanteros, con un diseño afilado, se integran armoniosamente con la parrilla, mientras que la parte trasera, con sus pilotos bien definidos, refuerza la imagen de solidez. En el interior, el habitáculo es funcional y ergonómico, con materiales de buena calidad para la época y un salpicadero bien organizado que facilita el acceso a los controles. Aunque no es un diseño vanguardista, su estética es atemporal y sigue resultando atractiva hoy en día.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Mazda3 SportSedán Active+ CRTD 109cv de 2006 incorpora elementos que, si bien no son los más avanzados de la actualidad, eran competitivos en su momento. El motor diésel de 1.6 litros cuenta con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, lo que contribuye a su eficiencia y buen rendimiento. En cuanto a la seguridad, equipa frenos de disco ventilados delante y macizos detrás, y su chasis con suspensiones independientes en ambos ejes garantiza un comportamiento dinámico seguro. La dirección de cremallera ofrece una buena retroalimentación, y aunque carece de las ayudas a la conducción modernas, su enfoque en la mecánica pura ofrece una experiencia de conducción más directa.
Competencia
En su segmento, el Mazda3 SportSedán de 2006 competía con modelos consolidados como el Volkswagen Jetta, el Ford Focus Sedán o el Opel Astra Sedán. Frente a ellos, el Mazda3 destacaba por su equilibrio entre deportividad y confort, su fiabilidad mecánica y un diseño que, aunque sobrio, tenía un toque distintivo. Su motor diésel de 109 CV ofrecía un buen compromiso entre prestaciones y consumo, situándose como una alternativa interesante para quienes buscaban una berlina compacta con un toque diferente.
Conclusión
El Mazda3 SportSedán Active+ CRTD 109cv de 2006 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, mantiene su atractivo. Su combinación de un diseño elegante, un comportamiento dinámico equilibrado y un motor diésel eficiente lo convierten en una opción muy recomendable para quienes buscan una berlina compacta fiable y agradable de conducir. Es un vehículo que transmite confianza y que, con un mantenimiento adecuado, puede seguir ofreciendo muchas satisfacciones. Su precio de 19.790 € en su momento lo posicionaba como una opción competitiva dentro de su categoría, ofreciendo un buen valor por el dinero invertido.




