Especificaciones y análisis del Mazda Mazda3
Potencia
105CV
Par
145Nm
Consumo
7.6l/100
Emisiones
179g/km
0-100 km/h
12.6s
Vel. Máx.
177km/h
Peso
1250kg
Precio
18,865€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 4 puertas
413 L
55 L
77 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mazda 3 SportSedán Active+ 1.6VVT 105cv Activematic (2006-2008)
Descripción general
El Mazda3 SportSedán Active+ de 2006, con su motor 1.6VVT de 105 CV y transmisión Activematic, se presenta como una opción equilibrada y elegante dentro del segmento de las berlinas compactas. Este modelo, con su distintivo diseño y la fiabilidad inherente a la marca Mazda, buscaba ofrecer una experiencia de conducción placentera y un confort notable para el día a día, sin renunciar a un toque de dinamismo.
Experiencia de conducción
Al volante, el Mazda3 SportSedán Active+ de 2006 ofrecía una experiencia de conducción suave y predecible. El motor de 105 CV, aunque no destacaba por una potencia desbordante, se mostraba suficiente para la mayoría de las situaciones cotidianas, especialmente en entornos urbanos y en carretera a velocidades legales. La transmisión automática de 4 velocidades, Activematic, contribuía a una conducción relajada, aunque en ocasiones podía sentirse algo lenta en sus transiciones. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, proporcionaba un buen equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la sensación de control. La dirección, de cremallera, ofrecía una respuesta adecuada, transmitiendo confianza al conductor. En general, las sensaciones eran de un coche bien construido, con un rodar aplomado y una insonorización correcta para su segmento y época, invitando a viajes tranquilos y sin sobresaltos.
Diseño y estética
El diseño del Mazda3 SportSedán de 2006 se caracterizaba por sus líneas fluidas y una silueta elegante que le otorgaba una presencia distintiva en la carretera. La parte frontal, con sus faros alargados y la parrilla característica de Mazda, le confería un aspecto moderno y ligeramente deportivo. La caída del techo hacia la zaga, propia de las berlinas, se integraba armoniosamente con el resto del conjunto, creando una imagen equilibrada y atractiva. En el interior, el diseño era funcional y ergonómico, con un salpicadero bien organizado y materiales de calidad aceptable para la época. Los asientos ofrecían un buen soporte y el espacio interior era suficiente para cuatro adultos, con un maletero de 413 litros que aportaba una buena capacidad de carga para el uso familiar o viajes.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Mazda3 SportSedán Active+ de 2006 incorporaba las soluciones habituales para su segmento en aquel momento. El motor 1.6VVT de 105 CV, con inyección indirecta y admisión variable, buscaba optimizar la entrega de potencia y la eficiencia. La transmisión automática Activematic de 4 velocidades, aunque no era la más avanzada, ofrecía la comodidad de no tener que cambiar de marcha manualmente. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delante y discos macizos detrás, así como con sistemas de seguridad pasiva estándar. El equipamiento de confort incluía elementos como el aire acondicionado, elevalunas eléctricos y un sistema de sonido, que contribuían a una experiencia de viaje más agradable. Aunque no destacaba por innovaciones disruptivas, ofrecía un conjunto tecnológico sólido y fiable para su tiempo.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas compactas, el Mazda3 SportSedán Active+ de 2006 se enfrentaba a duros rivales. Entre ellos, destacaban modelos como el Ford Focus Sedán, con el que compartía plataforma en algunas versiones, el Opel Astra Sedán, el Renault Mégane Sedán o el Toyota Corolla Sedán. Cada uno de estos competidores ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en términos de espacio, equipamiento, prestaciones o precio. El Mazda3 se posicionaba como una alternativa con un diseño más distintivo, una calidad de construcción percibida superior y una reputación de fiabilidad que lo hacía atractivo para aquellos que buscaban un coche duradero y con un toque diferente.
Conclusión
El Mazda3 SportSedán Active+ 1.6VVT de 2006 fue un coche que supo combinar la elegancia de una berlina con la practicidad de un compacto. Su motor de 105 CV, junto con la transmisión automática, lo convertían en una opción ideal para aquellos que buscaban un vehículo cómodo y fácil de conducir en el día a día. Aunque no era el más potente ni el más tecnológico de su segmento, su diseño atractivo, su buena calidad de construcción y la reconocida fiabilidad de Mazda lo convertían en una propuesta muy interesante. Era un coche que, sin grandes alardes, cumplía con creces su cometido, ofreciendo una experiencia de conducción agradable y un confort notable para sus ocupantes, dejando una huella de satisfacción en sus propietarios.




