Especificaciones y análisis del Mazda Mazda3
Potencia
150CV
Par
360Nm
Consumo
5.4l/100
Emisiones
144g/km
0-100 km/h
9.2s
Vel. Máx.
208km/h
Peso
1465kg
Precio
21,650€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 4 puertas
430 L
55 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mazda 3 SportSedán Luxury 2.2 CRTD 150 CV (2009-2010)
Descripción general
El Mazda3 SportSedán Luxury 2.2 CRTD de 150 CV de 2009 es una berlina que combina la elegancia de sus cuatro puertas con un espíritu dinámico. Este modelo, con su motor diésel de 2.2 litros, prometía una experiencia de conducción equilibrada, ideal para quienes buscaban eficiencia sin renunciar a un toque de deportividad en su día a día. Su lanzamiento en 2009 lo posicionó como una opción interesante en el segmento de las berlinas compactas, ofreciendo una alternativa con carácter propio.
Experiencia de conducción
Al volante del Mazda3 SportSedán, la sensación es de control y agilidad. El motor diésel de 150 CV, con su generoso par de 360 Nm disponible desde las 1800 rpm, ofrece una respuesta contundente y progresiva, permitiendo aceleraciones de 0 a 100 km/h en 9.2 segundos y una velocidad máxima de 208 km/h. La dirección hidráulica, aunque no es de las más modernas, transmite una buena conexión con la carretera, y la suspensión, con McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, logra un equilibrio notable entre confort y firmeza. Es un coche que invita a disfrutar de la carretera, con un comportamiento predecible y seguro, aunque sin llegar a la radicalidad de un deportivo puro. El consumo combinado de 5.4 l/100km es un punto a favor para los viajes largos.
Diseño y estética
El diseño del Mazda3 SportSedán de 2009 se caracteriza por sus líneas fluidas y una silueta que evoca movimiento. La carrocería de cuatro puertas le confiere una presencia más formal y elegante que la versión hatchback, sin perder la esencia deportiva de la marca. Los faros afilados y la parrilla distintiva de Mazda le otorgan una mirada decidida. En el interior, el diseño es funcional y ergonómico, con materiales que, sin ser lujosos, transmiten solidez y buen ajuste. La disposición de los mandos es intuitiva y el espacio interior es adecuado para cinco ocupantes, con un maletero de 430 litros que cumple con las expectativas de una berlina compacta.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Mazda3 SportSedán Luxury de 2009 incorporaba elementos que eran competitivos para su época. El motor 2.2 CRTD es un ejemplo de ingeniería diésel, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, lo que le permitía ofrecer un buen rendimiento y una eficiencia notable. La transmisión manual de 6 velocidades contribuía a optimizar el consumo y el aprovechamiento de la potencia. En cuanto a seguridad, contaba con los sistemas habituales de la época. Si bien no disponía de las ayudas a la conducción avanzadas de los modelos actuales, su equipamiento era completo para su segmento y año.
Competencia
En su momento, el Mazda3 SportSedán Luxury 2.2 CRTD de 150 CV se enfrentaba a duros competidores en el segmento de las berlinas compactas diésel. Entre sus principales rivales se encontraban modelos como el Volkswagen Jetta, el Ford Focus Sedán, el Opel Astra Sedán o el Renault Mégane Sedán. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el Mazda3 destacaba por su equilibrio entre deportividad, eficiencia y un diseño distintivo, ofreciendo una alternativa japonesa con un toque de emoción en un mercado dominado por las marcas europeas.
Conclusión
El Mazda3 SportSedán Luxury 2.2 CRTD de 150 CV de 2009 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan una berlina compacta fiable, con un motor diésel solvente y un comportamiento dinámico agradable. Su diseño atemporal y su buen nivel de equipamiento lo convierten en un vehículo práctico y con cierto encanto. Es un coche que cumple con creces en el día a día, ofreciendo una experiencia de conducción satisfactoria y un consumo contenido, ideal para aquellos que valoran la funcionalidad sin renunciar a un toque de distinción.
